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Responsabilidad de informar con responsabilidad: informar sin descalificar ni insultar

Reconozco que leo con muchas reservas los artículos de artículos de opinión de determinadas “estrellas del periodismo”, que opinan sobre todos los temas. No se ofendan los escritores de los mismos, pero yo prefiero tener la mía propia: mi opinión fundada en la experiencia, la documentación y la argumentación. La experiencia es muy importante a la hora de formarse una opinión sobre algo, y mi experiencia me ha enseñado a dudar de esos “opinantes” profesionales.

No me convence que opinen sin aportar documentación alguna. No digo que no la tengan, lo que digo es que no la aportan, y por eso dudo de lo que dicen. El recurso a las fuentes secretas, o decir que “lo he escuchado a terceros”, tiene poco o ningún valor intelectual. La buena argumentación es consecuencia de una buena documentación, aunque estos “maestros de la comunicación” tienen la capacidad de disfrazar sus discursos con apariencia de verdadera argumentación.

Ante la escasez de documentación y argumentación, se recurre a la descalificación o el insulto de los que no opinan como ellos. Flaco favor para la profesión periodística y para la credibilidad de los medios de comunicación. El periodismo exige tantas veces inmediatez y concreción, que obliga a resumir información en unas pocas líneas. Es una tarea compleja y, por tanto, difícil. Sin embargo, el buen periodismo tiene la obligación de equilibrar estos factores, y conjugar la rapidez y la concreción al informar con la rigurosidad de la información.

La descalificación y el insulto son los recursos de los que carecen de argumentos documentados. Este fin de semana he vuelto a comprobar que algunos de los más prestigiosos comunicadores españoles practicaban ese recurso. No creo que Arturo Pérez Reverte, Carlos Herrera o Mercedes Milá carezcan de capacidad documental y argumental como para tener que recurrir a descalificar o insultar en sus artículos u intervenciones televisivas a aquellos que difieren de sus opiniones

Yo, modestamente, les recomiendo que omitan los insultos, y documenten, y argumenten. No comparto la forma de expresarse y el contenido de los artículos de los dos primeros que han publicado en el Semanal (del 5 al 11 de marzo) que se entrega los domingos con algunos periódicos, ni las manifestaciones -a mi juicio vejatorias- de la tercera en un programa de Tele 5 contra uno de los participantes en ese programa. Con toda amabilidad, les recomiendo que se informen mejor cuando vayan a tratar algunos de los múltiples temas de los que manifiestan sus opiniones.

No se puede saber de todo, o al menos para expresar opiniones con arrogancia de verdad. No se puede descalificar a otros que opinan de manera diversa, no se puede calificar de “tontos, cretinos, gilipollas, fantoches o gordos” (los pueden leer en los artículos de los dos autores mencionados y escuchar en la intervención televisiva de la periodista aludida) a los que opinan de forma diferente, máxime cuando no se aporta suficiente documentación que sostenga  esas descalificaciones. Los medios tiene una gran responsabilidad social: responsabilidad de informar con responsabilidad.

La convivencia pacífica y la seguridad se empiezan a construir también desde los medios de comunicación y, desde luego, la descalificación, el insulto y la falta de respeto contribuyen muy poco al diálogo y a la cultura de paz.

No nos sorprendamos luego, cuando en la vida pública aparezcan fenómenos como el del señor Trump. “Los Trump” se fabrican día a día. Y, por desgracia, los creadores de opinión también tienen una gran responsabilidad en el crecimiento de semejantes personajes.

Nota del autor.-

Perdón por mi atrevimiento a opinar sobre los “opinantes”, quizás esté opinando de lo que no conozco en profundidad. Me atrevo a publicar estas líneas para argumentar sobre la falta de rigurosidad y, sobre todo, la falta de respeto. Y lo hago, porque tantas veces compruebo que cuando opinan sobre asuntos que conozco, como acredita mi formación profesional, sus opiniones no se ajustan a los conocimientos académicos que he adquirido. Del mismo modo compruebo que su percepción de la realidad ha sido distinta a la mía cuando opinan sobre algún acontecimiento del que he sido testigo. Infiero, por tanto, que cuando hablan de otros asuntos, de los que no tengo elementos de juicio para opinar, puede suceder lo mismo, es decir ofrezcan una opinión subjetiva, con elementos que pueden inducir a confusión, bien por la ignorancia del opinante o, lo que es peor, por obedecer a intereses partidistas o sectarios.

7 de marzo de 2017

Javier Jiménez Olmos

 

DONALD TRUMP ¿CUMPLIRÁ LO PROMETIDO?

Las palabras clave para hacer una prospectiva de la presidencia de Donald Trump podrían ser: incógnita, incertidumbre, desasosiego y miedo. Efectivamente, la retórica agresiva de su campaña electoral y sus antecedentes, tanto en su vida personal como en el mundo de los negocios, no lo hacen de fiar en su función de líder de la potencia económica y militar más grande del mundo. Sin ningún cargo público previo de responsabilidad dentro de la Administración norteamericana, ha conseguido ganar unas ajustadas elecciones a su contrincante Hilary Clinton, que representaba la continuidad de la política tradicional norteamericana.

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Trump, con su lema “America first” (América lo primero), ha logrado ganar unas elecciones que no hubieran tenido nada de particular de no ser por la verborrea displicente de este multimillonario del partido republicano hacia sectores sociales. Sin embargo, el lema no es nada nuevo dentro de la política estadounidense, todos sus precursores, incluidos los demócrata, han actuado bajo ese lema. Los intereses norteamericanos siempre han primado por encima de cualquier otro, más aún, cuando las circunstancias lo han requerido han actuado usando su enorme poderío militar unilateralmente.

La gran pregunta que, no solo se hacen los norteamericanos sino la humanidad entera, es ¿cumplirá el presidente Trump sus promesas electorales o han sido solamente parte del “circo electoral norteamericano”? Una duda que preocupa porque, con que solamente cumpliera alguna de esas promesas, se podrían producir nuevos conflictos o incrementar los existentes. Nunca tanta gente ha deseado que un político incumpla sus promesas. El presidente electo se ha presentado como una persona racista, xenófoba y misógina, ¿será posible que cambie esa actitud? Ha sembrado la discordia y el odio, ¿será capaz de rectificar y mostrarse más conciliador?

Con este Presidente, es inevitable preguntarse si los Estados Unidos seguirán siendo un ejemplo de democracia en el mundo. Es conveniente recordar que dijo textualmente “no aceptaré el resultado de las elecciones si no las gano”, entre otras prendas democráticas que salieron por su boca durante la campaña. ¿Está la democracia en peligro en esa gran nación y por ende en el mundo entero? Trump, por lo que se deduce sus discursos, no parece contemplar los derechos humanos, las políticas de igualdad, la integración o el diálogo entre sus prioridades.acaricatura-donald-trump-por-darcy-2

A la expectativa de lo que haga durante su mandato, convine recordar algunos de los principales puntos de su programa y analizar las posibles consecuencias.

ECONOMÍA

Propone revisar el Acuerdo Transpacífico, impulsado por el presidente Obama. Eso supone el riesgo de dar la iniciativa a China, que puede crear su propio bloque comercial en la región Asia Pacífico y, por tanto, ser la gran favorecida de esta decisión ¿Qué sucederá con la Asociación Transatlántica para el Comercio (TTIP)? Es curiosa la coincidencia de Trump para desmantelarla con grupos políticos de otro signo opuesto al suyo, aunque esa oposición al TTIP sea por diferentes motivos. Desde los sectores más liberales del comercio transatlántico ven la postura de Trump muy peligrosa para el futuro desarrollo económico a ambas partes del Atlántico. Ha prometido renegociar el Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio (NAFTA) con Canadá y México. Sería un enorme quebranto para todos ellos de llevar a cabo esa decisión Incluso, ha llegado a insinuar que abandonaría la Organización Mundial del Comercio.

Los poderes económicos norteamericanos no estarán muy felices si se llegaran a realizar estas propuestas, por lo que es lógico pensar que no las va a poder llevar poner en marcha. El sistema norteamericano político norteamericano tiene contrapesos institucionales para regular, limitar y vetar las decisiones del Presidente. Aunque en el Congreso y Senado dispondrá de mayoría republicana, no todos estos representantes, que a su vez forman parte del entramado económico del país, estarán dispuestos a seguir a su líder si actúa contra sus intereses.

ENERGÍA

Ha manifestado su intención de derogar cualquier limitación para la exploración y extracción de gas y petróleo, como puede ser la técnica de fracking, tan denunciada desde los movimientos ecologistas.  El objetivo es alcanzar la autosuficiencia energética y favorecer, al mismo tiempo, las industrias del petróleo y el carbón. De ahí, su intencionado desprecio por la teoría del cambio climático.

Puede que en esta política sí que encuentre algunos apoyos, de hecho, ya se está siguiendo en esa línea en la actualidad. Las dos cosas, autosuficiencia y desdén hacia los defensores del cambio climático, tendrán gran repercusión en las relaciones internacionales. Un Estados Unidos sin autosuficiente en materia energética cambiará su forma de comportase con sus aliados de conveniencia en Oriente Medio, como puede ser el caso de Arabia Saudí y otras monarquías del Golfo.

Si el Presidente de Estados Unidos no considera las teorías del cambio climático y continúa o incrementa una política energética que favorezca la emisión de gases nocivos a la atmósfera, las consecuencias para la humanidad entera serán visibles a corto plazo. Hay que tener en cuenta que, junto con China, es el país más contaminante.  La comunidad internacional podrá oponerse, peros si el mandatario norteamericano legisla unilateralmente, sin considerar los estudios científicos sobre el cambio climático, puede provocar un conflicto de dimensiones gigantescas en este planeta.

INFRAESTRUCTURAS

Ha propuesto impulsar grandes proyectos para renovar viejas infraestructuras del país y construir otras nuevas. Hay que recordar que gran parte de la fortuna de Trump proviene del negocio de la construcción. Seguramente que, si dispone de los fondos suficientes, estos proyectos serán bienvenidos, se crearán parte de los prometidos puestos de trabajo a sus electores y proporcionarán grandes beneficios a las empresas del ramo. Desde luego, los norteamericanos estarán muy atentos a la transparencia de las concesiones.

 DEFENSA

En los  asuntos relacionados con los gastos militares el presidente electo se ha mostrado contradictorio en algunos de sus discursos. A veces ha defendido los recortes, especialmente en lo que a la contribución a la OTAN se refiere, pero en otras ha manifestado su deseo de incrementar los gastos de defensa nacionales. Las empresas armamentísticas presionaran para que esos gastos se incremente, por lo que también puede encontrar apoyos sustanciales.

Más difícil será el asunto de la reducción en su aportación a la OTAN. Sí la Alianza Atlántica ve mermada su capacidad militar significará dar ventaja a rusos y chinos en la toma de posiciones en Europa y en el Mundo, lo que puede repercutir en la seguridad de sus aliados, tanto en Europa como en Asia u otras partes del mundo y, por ende, en la propia seguridad norteamericana.

SEGURIDAD HUMANA

En este aspecto sus opiniones son inquietantes. Trump no ha mostrado absoluto respeto por la sanidad: quiere acabar con el tímido progreso realizado por Obama; ha despreciado a las mujeres en alguna de sus manifestaciones, por lo que no se confía en que pueda proponer verdaderas políticas de igualdad de género; sin paliativos, ha desestimado la teoría del cambio climático; quiere recortar los derechos de los extranjeros, e incluso ordenar expulsiones masivas de algunos colectivos. En estas políticas contra la seguridad humana puede que sí encuentre suficientes apoyos entre algunas de las fuerzas más radicalizadas, tanto dentro como fuera de los Estados Unidos.

POLÍTICA INTERNACIONAL

Predica volver al aislacionismo, lo que puede poner en peligro todo el sistema de relaciones internacionales actual. Veamos algunos ejemploscaricaturas-donald-trump-dibujos-humor

México

Prometió la construcción de un muro en toda la frontera con el país vecino. Si el flujo de inmigrantes mejicanos se cortara, los trabajos poco cualificados, que estas personas realizan ahora, dejarían de realizarse. Muchos norteamericanos se verían afectados porque, entre otros menesteres, no tendrían quienes hicieran sus labores del hogar, o cuidaran a sus niños y ancianos, mientras ellos acuden a sus trabajos. Además provocaría un grave conflicto económico con la reducción de las remesas que estos inmigrantes envían a su país; el pasado 2015, estas remesas alcanzaron la cifra de 25.000 millones de dólares, más de lo que México obtiene por la venta de su petróleo.

Si la construcción del muro parece un proyecto irrealizable por las enormes repercusiones sociales que puede conllevar, más complicada es la intención del futuro presidente de abandonar el NAFTA, e imponer aranceles de un 35% a los productos mejicanos. Hay que tener en cuenta que el país vecino es el tercer socio comercial de los Estados Unidos. Los aranceles serían catastróficos para ambas partes. Los poderes económicos no estarán dispuestos a consentir ese desastre.

Cuba

Más allá de la parafernalia propagandística para conseguir votos del exilio cubano, principalmente en el decisivo Estado de Florida, Cuba no es una prioridad para Trump. Sin embargo, se ha manifestado dispuesto a revertir la política de Obama con relación a la isla y continuar con el embargo.

Otra promesa que seguramente incumplirá. En Cuba hay mucho negocio, el mismo ha sido acusado de vulnerar el embargo para hacer sus negocios en el país caribeño. Una vez conseguido el voto de los cubanos exiliados y sus descendientes, seguramente, cambiará el rumbo y proseguirá el camino de su predecesor Obama con relación a relajación de las relaciones con Cuba, todo dependerá también de la actitud de los dirigentes sucesores de Fidel Castro.

China

Sus declaraciones respecto a China no han sido muy amistosas durante la campaña electoral. Ha prometido imponer unos aranceles del 45% a los productos chinos. Si esto sucede, China presionarás, hay que tener en cuenta que este gigante asiático tiene en su poder una gran parte de la deuda norteamericana, un arma económica definitiva para aplacar los ánimos del futuro presidente.

Desde el punto de vista de la seguridad, existe una gran tensión en el Mar de China, por la existencia de grandes bolsas de hidrocarburos en su subsuelo marino, y por la gran cantidad de buques que transportan el crudo hacia Japón y Corea del Sur (aproximadamente el 60% de los hidrocarburos que estos países necesitan). Los estrategas militares estarán muy atentos para aconsejar a Trump mantener, o incluso incrementar, la flota norteamericana en la zona para defender los intereses de tan importantes aliados, más aún si se tiene en cuenta el progresivo incremento de los gastos militares chinos preferentemente en su armada y aviación.

Oriente Medio

También su retórica ha sido agresiva con relación a esta región de Oriente Medio. No parece que haya llegado a comprender lo que significa el islam, al que ha tratado con arrogancia y desprecio. Uno de los puntos más oscuros de sus propuestas en política exterior y que, a corto plazo, pude agravar algunos conflictos.

No ha tenido recato alguno en manifestar su apoyo a dictadores en esa región siempre que den estabilidad y combatan el islamismo; lo que tampoco es una novedad en la política exterior norteamericana. Así mismo ha declarado su intención de colaborar con Rusia para  combatir al Daesh. En cuanto a la política antiterrorista, en general, se muestra partidario de usar todos los métodos y medios posibles; de sus declaraciones, se deduce que parece no importarle demasiado si vulneran las leyes internacionales. Una señal de alarma importante caso de perseverar en esa aptitud cuando esté al frente de Estados Unidos, la historia ha demostrado que ese tipo de actuaciones no hacen sino fomentar el odio y la recluta terrorista.

En cuanto al conflicto palestino-israelí, se muestra claramente a favor de las tesis israelíes. Inicialmente trató de mantenerse neutral, hasta que en algún  acto de campaña el importante lobby judío en estados Unidos le abucheó y amenazó de retirarle su apoyo. Desde entonces se muestra contrario al reconocimiento del Estado palestino. Se ha mostrado favorable a que la capital del estado de Israel sea Jerusalén, y a trasladar la embajada norteamericana a esa ciudad.

Solamente el hecho de trasladar la embajada a Jerusalén provocaría una grave crisis en Oriente Medio. Los musulmanes no iban aceptar tal afrenta de muy buen grado. Podrían resurgir los movimientos violentos e incrementarse los existentes, por lo que es probable que, si Trump se rodea de asesores de seguridad mínimamente sensatos, reduzca su verborrea anti musulmana y modere sus decisiones.

Con relación a Irán, está entre sus prioridades revisar el Tratado Nuclear recientemente firmado por el grupo denominado 5+1 (los miembros del Consejo de Seguridad más Alemania). Parece poco probable que pueda cumplir esta promesa. Hay demasiados intereses económicos en juego con la vuelta de Irán a la escena internacional tras la firma del Tratado, para que sus aliados y la propia Organización Internacional de la Energía Atómica lo consientan. Además, Irán es un importante contrapeso en las relaciones de poder en la región, intentar acabar con un tratado que proporciona estabilidad pude resultar poco aconsejable, sus asesores también lo tendrán en cuenta y probablemente le harán rectificar.

A la monarquía de Arabia Saudí no le tiene mucho respeto, le quiera hacer pagar por las bases que tiene en su territorio, alegando que les proporcionan seguridad. Otra opinión imprudente que los árabes considerarían una afrenta humillante, y una decisión errónea para los propios intereses de seguridad norteamericanos. Posiblemente tampoco tenga muchos apoyos es este asunto.

Siguiendo estrategia de proteger a los dictadores que le sean leales, una constante en la política exterior estadounidense de todos los tiempos, propone una mayor cooperación con el Egipto de Al Sisi. Aquí sin duda, sí que encontrará apoyos, incluso entre las filas demócratas.

OTAN

La Alianza Atlántica está financiada en un 73% por Estados Unidos. Trump está dispuesto a reducir esa participación. Otro punto sobre el que no encontrará un apoyo total, incluso entre sus correligionarios republicanos. La OTAN es muy importante para la seguridad y defensa europea y mundial, si se produce un descenso de su poderío militar, Rusia estará a la expectativa para ganar posiciones, lo mismo ocurrirá con China.

Rusia, con su líder Putin al frente, parece estar feliz con la elección de Trump, el aislacionismo que predica el norteamericano puede poner fin a la pérdida de influencia rusa en Europa y en Asia. Según se entiende de las declaraciones de ambos dirigentes, existe una admiración mutua, pero eso no significa que llegado el momento de los desacuerdos, que los hay y muy importantes, esa admiración se pueda transformar en enemistad dada la personalidad de los dos mandatarios. Rusia se opone a más ampliaciones de la OTAN, en eso puede haber acuerdo, pero qué ocurrirá con el Tratado de no Proliferación Nuclear, con el denominado “escudo antimisiles” o con el despliegue de tropas a ambos lados de las fronteras. Aquí tampoco está claro lo que pueda suceder, los poderes económico-militares norteamericanos no van a renunciar a su poder nuclear, ni a disminuir la industria que sostiene el proyecto del escudo anti misiles.images

Conclusión

Muchas incógnitas sin resolver. Un dirigente, no lo olvidemos elegido por una gran parte de los norteamericanos, con una personalidad poco adecuada para unos tiempos de crisis en los que se necesita mucha imaginación y diálogo, y menos vehemencia y agresividad. Un riesgo para todos los habitantes de este planeta, un personaje con un discurso más propio de tertulia de bar (puede llamarse populista). Puede que en eso estribe su éxito, en haber sabido captar el descontento y traducirlo a un lenguaje al que muchos votantes es receptivo, una forma de de simplificar los problemas y proponer soluciones fáciles poco sometidas a análisis riguroso. Algo que se está extendiendo también por la “civilizada” Europa.

Javier Jiménez Olmos

6 de diciembre de 2016

SEGURIDAD HUMANA Y CULTURA DE PAZ

En la historia de la humanidad la agenda militar ha sido predominante en las relaciones internacionales. Todos los grandes imperios se han forjado por la fuerza de las armas, y la mayor parte de los conflictos entre estados y facciones dentro de un estado se han dirimido mediante cruentas guerras. Parece que la historia continúa a pesar de que desde sectores sociales cada vez más influyentes se aboga por una transformación de esas relaciones basadas en el poder de las armas. La seguridad es una de las prioridades de todas las sociedades, una seguridad que ha sido considerada exclusivamente militar o policial. Sin embargo, la seguridad es multidimensional y la militar es tan solo una parte de ella. La seguridad tiene también dimensión política, económica, social y medioambiental.

  • Seguridad política, que libere de la inestabilidad represiva y proporcione un sistema legislativo respetuoso con los derechos humanos
  • Seguridad económica, que establezca un equitativo reparto de la riqueza de modo que el sistema sanitario y educativo, y las rentas familiares, permitan a las personas tener un proyecto de futuro ligado al bienestar y llevar una vida digna
  • Seguridad social, que logre desarrollar la diversidad sin limitaciones étnicas, religiosas, políticas, de género o de orientación sexual.
  • Seguridad medioambiental, para evitar que la degradación de la biosfera afecte al modo de vida y a la obtención de recursos naturales como el agua y los alimentos

La seguridad humana abarca todas las dimensiones anteriores y se define como aquella que es capaz de garantizar al individuo poder desarrollarse como persona, es decir de gozar de libertad y bienestar suficiente para poder tener cubiertas todas sus necesidades fundamentales y desarrollar todas sus capacidades.

La humanidad ha vivido en una permanente cultura de guerra. La guerra parece siempre inevitable, ¿pero tiene que ser siempre así? ¿no sería mejor educar para una cultura de paz?

Educar para la comprensión de los conflictos: sus causas y sus consecuencias como mejor manera para comenzar a resolverlos.

Educar para la seguridad humana y para la paz.

Cultura de paz es un conjunto de:

  • Valores
  • Actitudes
  • Tradiciones
  • Comportamientos
  • Estilos de vida

Basados en:

  • Respeto a la vida, fin de la violencia mediante la educación, diálogo y cooperación
  • Respeto y promoción de los derechos humanos y libertades fundamentales
  • Compromiso de arreglo pacífico de los conflictos

Pasar de una cultura de guerra a una cultura de paz exige un esfuerzo continuo, con resultados a largo plazo. Para ello, es necesaria voluntad política, social, de educadores, de medios y de familias. La educación es el motor de la evolución social, por tanto, hay que educar para la paz y fomentar proyectos de cultura de paz tanto a a los niveles local, autonómico, nacional e internacional.

El miércoles 9 de noviembre en la Fundación “Seminario de Investigación para la Paz” de Zaragoza se celebrará una jornada dedicada a educación para la paz con el título LAS FUERZAS ARMADAS EN UNA DEMOCRACIA: ¿CONTRIBUYEN A LA CULTURA DE PAZ?

Serán militares españoles los que nos respondan a la pregunta del título en el programa que se ofrece a continuación.hojillagc

(Hacer click sobre la foto para ampliar)

¡Por favor, no quiero propaganda electoral, quiero propuestas argumentadas!

Se aproximan las elecciones, comienza el festival de inauguraciones, pagas de extraordinarias atrasadas, promesas, críticas a los oponentes políticos, paseos por calles y mercados para saludar a los ciudadanos, apariciones continuas en los medios de comunicación, sonrisas, abrazos y besos a niños. Mítines y banderitas de colores al gusto con música identificativa. La locura electoral, la simulación del acercamiento al pueblo que asiste a la función como mero espectador.Viñeta-sobre-las-elecciones-de-Ferran

Y mientras tanto, ¿quién soluciona mis problemas? esos de la vida cotidiana, esos que me producen bienestar. ¿Quién atiende mis peticiones? ¿Quién tiene tan siquiera la atención –o educación- de responderlas cuando las hago por conducto formal? ¿Quién me recibe si solicito una audiencia para exponer mis quejas o aportar mis soluciones?

Esos que ahora tanto se prodigan, que parecen tan cercanos, y que te estrechan su mano por la calle, esos que te ofrecen el paraíso si les votas, esos luego se olvidan. Una vez elegidos se protegen en su búnker político burocrático, y te consideran sospechoso si alguna vez intentas reclamar, protestar o incluso aportar soluciones –creo que eso es lo que menos les gusta, no vaya a ser que les quites el puesto- Ahora comienza la función que acaba pronto, con la impotencia de mi voto.

De nuevo otra campaña electoral, ¿para qué? Nos descubrirán algo nuevo o se dedicarán a “tirarse los trastos” unos a otros como hacen habitualmente. Bastaría con que nos explicarían si hay alguna variación con respecto al programa anterior, el de tan sólo hace unos meses, lo que evidentemente no supondría más de media hora o, quizás cinco minutos, o tal vez nada si no hay variación alguna. Una pérdida de tiempo y de dinero, de dinero de todos. Otra vez la pesadez de las frases repetitivas de los discursos populistas, de las promesas inviables, de las mentiras premeditadas.

De nuevo los vídeos absurdos realizados para convencer ¿a quién? ¿de qué? Otra vez a considerarnos estúpidos sin criterio con sus propagandas engañosas en los televisores, en las radios y en los buzones. Más debates televisivos ¿De verdad sirven para algo esos debates o son sólo puro espectáculo televisivo?chistePena, me da mucha pena, porque según los expertos en marketing político toda esa parafernalia electoral influye en los votantes. ¡Qué pena! Si todos tenemos memoria para juzgar lo que han hecho, capacidad de razonar para analizar la viabilidad de las promesas y sabemos leer para estudiar los programas electorales, nos sobra todo este circo electoralista, caso contrario ¿para qué nos sirven nuestras facultades intelectuales?

¡Por favor no quiero propaganda electoral, quiero propuestas argumentadas!

Javier Jiménez Olmos

6 de junio de 2016

FÚTBOL , NACIONALISMO Y VIOLENCIA

La historia de la humanidad está llena de episodios de violencia y de guerras, casi siempre motivadas por intereses personales o de élites, la mayoría de las veces económicos, habitualmente justificadas por otras causas, aparentemente más nobles, que han servido para incitar a las masas a combatir, matar o morir si es preciso, para defender  esos  “ideales superiores”. El patriotismo nacionalista o las creencias religiosas son constantes de esas motivaciones para la movilización de personas dispuestas a combatir en defensa de esos  “sacralizados ideales”.

Los sentimientos nacionalistas o religiosos no son controlables porque pertenecen a la esfera de lo emotivo. Aquellos que los manipulan y pervierten interesadamente lo saben. Saben que una vez inculcados son difíciles de extirpar.  Son como las simpatías por un determinado equipo de fútbol. Generalmente se adquieren de niño, por tradición familiar, por vivencias personales (o por llevarle la contra a su propio padre), pero no hay nada racional que lo justifique.futtbol

La comparación futbolística no es en modo alguna recurrente. El cóctel nacionalismo, religión, fútbol tiene antecedentes muy peligrosos en la reciente historia de Europa. Para aquellos lectores más jóvenes les recomiendo que acudan a internet y comprueben lo que sucedió en un encuentro de fútbol entre el Estrella Roja de Belgrado y el Dínamo de Zagreb el 13 de mayo de 1990.zvonimir-bobanEn un espacio reducido, como el de un campo de fútbol, donde se dan emociones tan incontrolables, el riesgo de episodios violentos es muy alto. La escalada de la violencia posterior también lo puede ser (insisto en recordar lo que sucedió en el mencionado partido y después).

Responsables políticos y deportivos, jugadores y público, y  medios de comunicación debieran evitar las provocaciones que pudieran incitar a personas a alejarse de lo que significa un espectáculo deportivo.

El fútbol es un juego que practican y ven millones de personas en todo el mundo, como otros deportes populares. Como tal debiera exclusivamente contemplarse. Cualquier utilización política, nacionalista o de otro tipo diferente al propio deporte es siempre reprobable.

Agitar una bandera o silbar a un himno nacional en un partido de fútbol no son per se actos violentos (o ¿pueden serlo, según  las circunstancias?), no obstante:

¡Qué miedo me dan las gentes

cuando comienzan agitar banderas!

¡Qué pavor cuando invocan a dioses cualquiera!

¡Qué pánico cuando a defender patrias arengan!

¡Qué terror cuando por sus naciones asesinan!

Javier Jiménez Olmos

19 de mayo de 1990

ANIVERSARIO DE LA INVASIÓN DE IRAK. LA RESPONSABILIDAD DE LOS NEOCON

Comienza la primavera de este 2016, tiempo en el que se conmemora el comienzo de la Guerra de Irak.  Los norteamericanos y sus más fieles aliados decidieron invadir un país soberano con excusas ante la opinión pública que nunca se han demostrado: efectivamente, ni se encontraron armas de destrucción masiva, ni se probaron los lazos entre Al Qaeda y el régimen de Sadam  Husein. Había otra razón que también argumentaron los defensores de la invasión: la expansión de la democracia como garante del progreso y de la paz.

Habría que preguntarse qué se ha conseguido en Irak con bombardeos e invasiones, si verdaderamente, tanto ese país como toda la región, han conseguido mayores cuotas de estabilidad, seguridad, desarrollo y democracia que tenían antes del comienzo de la guerra en marzo de 2003. Habría que preguntarse por la eficacia de la denominada  “guerra el terror”.conflicto-de-irak-10-638

Después de los atentados de Nueva York y Washington en septiembre de 2001 (11-S), Estados Unidos decidió iniciar una nueva era de actuaciones militares contra los que se consideraron agresores, sin tener en cuenta de que se trataba de un atentado terrorista, pero no de combatir un enemigo tradicional desde el punto de vista militar. Primero Afganistán y luego Irak fueron el resultado del uso del poder fuerte después del 11-S.

De las invasiones de Afganistán e Irak, y de las posteriores gestiones de las mismas, hay muchas lecciones que aprender. Tampoco conviene olvidar las actuaciones de los Estados Unidos y sus aliados en Libia para derrocar a Gadafi y en Siria para intentar hacer lo mismo con Al  Asad. ¿Ha disminuido el terrorismo? ¿Hay más estabilidad en Oriente Medio, Norte de África y África Subsahariana?

Gran parte de la doctrina que ha conducido a las invasiones y guerras mencionadas se extrae de los ideólogos llamados neoconservadores,  neocon. Por eso, en este artículo se trata de recordar esa forma de entender la política y las relaciones internacionales. Son muy pocos los analistas y dirigentes políticos que aún defiende la invasión de Irak y la denominada guerra al terror, por eso conviene recordar en que se fundamentan ideológicamente. Por eso, y porque ¿se podría repetir la historia?neocon_gallery

LOS NEOCON[1]

A principios del año 2000, Condoleezza Rice, entonces consejera en asuntos de política exterior del candidato presidencial George W. Bush, escribía en Foreign Affairs que “los Estados Unidos y sus aliados estaban en el lado correcto de la historia”. Textualmente decía: “American values are universal” (los valores americanos son universales). El documento criticaba la política exterior del presidente Bill Clinton y dejaba a la vista algunos principios que serían fundamentales durante el mandato Bush. Proponía que el presidente elegido debería reformar las estructuras militares heredadas de la Guerra Fría para adaptarlas con las nuevas tecnologías y configurar unas fuerzas armadas más letales, móviles y flexibles, con una gran capacidad y precisión de destrucción desde largas distancias. En resumen, recurrir a las “armas inteligentes” mencionadas en la Revolución de los Asuntos Militares. También hacía un adelanto del “eje del mal”, al señalar como poderes militares hostiles emergentes a Irak, Irán y Corea del Norte.

En octubre de 2002, Condoleezza Rice, ya asesora del presidente Bush en asuntos de seguridad nacional, en una conferencia titulada “Un equilibrio que favorezca a la Libertad”, aprovechaba los acontecimientos del 11-S para reafirmarse en sus anteriores convicciones y anunciar la “guerra preventiva”. Además, volvía a hacer hincapié en la necesidad del rearme tanto de Estados Unidos como de sus aliados europeos y zanjaba la discusión entre realistas e idealistas, después, insistía en el argumento de la universalidad de los valores americanos.

En el verano de 2002, Robert Kagan defendía el unilateralismo americano a las puertas de la invasión de Irak, en un artículo titulado Power and Weaknes. Kagan afirmaba que EE.UU. seguía la política realista de Hobbes y Europa la idealista de Kant; Marte y Venus, respectivamente. Argumentaba que es la debilidad de Europa la que la lleva a no usar la fuerza, que es esa debilidad la que la hace flexible y multilateralista. Sostenía que, aunque los americanos son tan respetuosos con las libertades y con la ley como lo son los europeos, se ven obligados a actuar unilateralmente con la fuerza porque difieren en la evaluación de las amenazas, por ejemplo, los europeos consideran que es peor derrocar a Sadam Husseim que dejarlo, argumentaba también. Criticaba a los europeos porque habían adoptado estrategias de diálogo y tolerancia no muy acordes con su propia historia plena de conflictos.

La creencia en la universalidad de los valores americanos y de que su sistema democrático debe ser exportable constituye el fundamentalismo de esta ideología llamada neocon. Ideológicamente representan la continuación de las ideas de Fukuyama (plasmadas en su libro El fin de la historia y del último hombre), y las más lejanas de la Paz Perpetua de Kant, de que las naciones democráticas no luchan entre sí. Los neocon, con la excusa del bien supremo de la exportación de la democracia, aumentan los presupuestos militares para luchar contra los enemigos de los valores democráticos: la proliferación, el terrorismo y los Estados canallas (aquellos que no respetan la legalidad internacional). Los orígenes de los neocon se remontan a la época de Ronald Reagan que ya tuvo su particular lucha contra el “imperio del mal”. Durante la presidencia de Bush (padre) los neocon fueron críticos con la decisión de no invadir Irak tras la liberación de Kuwait, fueron especialmente duros contra la Administración Clinton.

En la ideología neocon confluyen dos fenómenos fundamentales: su anticomunismo radical y su liberalismo económico. Los dos se sustentan en su “arraigado sentido de estar en posesión de la verdad y su agresiva militancia”. La ideología conservadora que comparten con los realistas en muchos aspectos de la política internacional, sobre todo en las relaciones de poder, es mucho más militarista y moralista.

Los neocon lo componían un grupo de personas con altas responsabilidades dentro de la Administración de G. W. Bush, la mayoría de ellos importantes en medios de comunicación y centros de investigación con gran influencia política, ligados entre ellos por lazos familiares y con una confesionalidad religiosa activista. Aunque comparten muchos aspectos con los conservadores se distinguen de estos por tener un patriotismo más militante y un internacionalismo agresivo, además de un rechazo frontal del relativismo.

La ideología neocon, como cualquier fundamentalismo, utiliza la emotividad para llegar al corazón de los individuos para lo que se vale de las modernas técnicas de comunicación y de la industria del entretenimiento. La historia de la humanidad está llena de “grandes historias” que, sostenidas a través de los siglos sin ninguna base científica, se han convertido en motores de movimientos sociales capaces de transformar el comportamiento de los seres humanos.

El fundamentalismo también se vale de algo tan poco racional como es la arrogancia, el considerarse en posesión de la verdad y por lo tanto superior a “los otros”. El siguiente paso es la intolerancia y la falta de respeto a los que no pertenecen al “nosotros”. El enemigo principal del fundamentalismo es la educación racional, el aliado más importante el adoctrinamiento, que es la educación subjetivada, la enseñanza de lo que conviene y del modo que interesa.

Las ideologías fundamentalistas penetran en los individuos del mundo globalizado a través de las pequeñas pantallas de los ordenadores, los televisores o los teléfonos móviles. Una desinformación intencionada que provoca el alienamiento.

Los fundamentalistas democráticos neocon olvidan que la democracia se basa en el pensamiento racional que distingue a los individuos de otras especies vivientes y mediante el cual se es capaz de comprender, tolerar y respetar. El instrumento para convencer es el diálogo entre iguales y no la arenga de superior a inferior.

Para que una determinada creencia o ideología pueda extenderse es necesario encontrar otra a la que enfrentarse. Los ideólogos del pensamiento neocon, educados durante la Guerra Fría, en la que “el imperio del mal” era todo lo que representaba el comunismo ateo, perdieron su “antirreferencia” con la disolución del imperio soviético y la “humillación” de la doctrina comunista, así que sin olvidar sus orígenes ―el anticomunismo es siempre una constante― buscaron nuevos “peligros”.

En 1997, Kristol y Kagan fundaron el Project for a New American Century (PNAC) que era la “encarnación” del Committee on the Present Danger (Comité del Peligro Presente) fundado en 1959 para hacer campaña en la lucha contra el comunismo. Este documento reapareció en 1976 para apoyar el aumento de los gastos de defensa para contrarrestar la amenaza soviética. En 2004, vuelve a aparecer con la finalidad de “proteger y extender la democracia mediante la victoria en la guerra global contra el terrorismo y los movimientos e ideologías que los dirigen”.

En la década de los cincuenta, el Comité del Peligro Presente alertaba sobre la amenaza soviética, en los setenta, volvía a la carga con el mismo motivo y, a principios del siglo XXI, señalaba cómo “objetivo crucial la elaboración de un credo democrático que sirviera de apoyo a los disidentes de las tiranías, y a los nuevos creyentes en la libertad”.

La declaración de principios de PNAC se fundamentaba en la política de Reagan, que contenía dosis de fundamentalismo moral y militar. Los principios básicos eran: el aumento del gasto militar, el fortalecimiento de los lazos con las democracias, la lucha contra los regímenes hostiles, la promoción de la democracia y la libertad económica, y la responsabilidad de aceptar el liderazgo moral, económico y militar de los Estados Unidos.

 Los neocons son conservadores, pero en vez de seguir las líneas del conservadurismo aislacionista de emplear el poder militar únicamente en caso de agresión o amenaza directa, proponen el empleo del poder militar para configurar un orden mundial con el modelo de los valores americanos, mientras que los realistas adoptan una posición de defensa dependiendo de las circunstancias; los neocons utilizan la ideología para predicar la prevención y la “evangelización” mediante el empleo de la fuerza. Kagan lo reafirma y dice que los Estados Unidos no pueden permitirse adoptar una postura aislacionista o desentendida porque la Historia demuestra que esas posiciones causan mayor desastre que la intervención con el poder y los valores.

Los neoconservadores defienden el orden basado en la jerarquía, la tradición y la visión hobbesiana. Quieren imponer un bien absoluto universal basado una visión religiosa y en una concepción ultraliberal de las relaciones socioeconómicas.

[1] Resumen del contenido del capítulo 1 del libro de este autor titulado Del Choque a la Alianza de Civilizaciones (Icaria, 2010)

Javier Jiménez Olmos

21 de marzo de 2016

La parodia obscena puede herir sentimientos ¿es violencia cultural?

Con relación a un ¿poema?  ¿recitado? durante la entrega de los Premios Ciudad de Barcelona:

No voy a citar su nombre, no le voy a dar publicidad, aunque sí quiero mencionar a verdaderos poetas que en su día fueron críticos con el poder dominante, pero que supieron hacerlo con buen gusto y respeto. La zafiedad nunca puede ser arte ni buena literatura. Yo me quedo con Alberti, Benedetti, Neruda, Hernández o Machado.

La libertad de expresión es una de las columnas de las democracias, pero la responsabilidad también debe de serlo. Desde mi punto de vista ese seudo poema parodiando de una manera obscena la oración principal de los cristianos, pronunciado en un acto público, es un insulto a las creencias o tradiciones de millones de personas y una provocación innecesaria.

Los actos públicos institucionales, con presencia de autoridades en virtud del cargo que ostentan por decisión de los ciudadanos,  tienen unas formalidades, que no son otra cosa que respeto y buena educación.

Yo no considero arte o buena literatura lo expresado por una señora que dice ser poetisa, tampoco considero oportuno que la representación institucional aplauda expresiones que pueden ser ofensivas para una parte muy importante de las personas que representa.

Creo que están haciendo un flaco favor a la causa que dicen servir con actitudes irreverentes  y poco integradoras. Me pregunto si esa parodia obscena: ¿es violencia cultural?

Pedir respeto es lo único que se pide. Creo que  incluso algunos de los votantes, que respaldan a esas autoridades a las que me refiero, se lo demandan.

¡Buenas noches y mucha paz!

Nota.- Las interrogaciones del título expresan mi duda sobre si realmente “eso” se puede calificar de poema y recitado

Javier Jiménez Olmos

16 de febrero de 2016

 

NACIMIENTO Y DESARROLLO DEL ESTADO ISLÁMICO

INTRODUCCIÓN

La invasión de Irak, llevada a cabo por una coalición militar liderada por Estados Unidos, ha sido una catástrofe para la estabilidad de Oriente Medio. El entonces Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, ya advertía de la cautela que se debía tener con esa invasión. Powell, miembro del partido republicano y militar de enorme prestigio, sonaba como una voz disonante dentro de los halcones de su partido. No obstante, permaneció leal a su presidente George W. Bush y no abandonó su puesto, a pesar de sus dudas sobre la invasión en busca de las supuestas armas de destrucción masiva que poseía en régimen iraquí de Sadam Husein.

El 20 de marzo de 2003 comenzó la anunciada invasión y los temidos ejércitos de Sadam Hussein fueron derrotados en pocas semanas. El presidente Bush dio por concluida la victoriosa guerra el primero de mayo de ese mismo año. No se encontró, ni se ha encontrado, rastro alguno de las armas de destrucción masiva. Las otras dos grandes excusas para esta aventura invasora fueron la implantación de la democracia y la connivencia del régimen de Sadam Hussein con Al Qaeda. Con el paso del tiempo tampoco han demostrado ser ciertas tales afirmaciones.Caida estatua Sadam

El 9 de abril de 2003 una grúa norteamericana derribaba la estatua de Sadam Hussein que se alzaba en la Plaza Paraíso. Con esa estatua caía el régimen, pero con ella también lo hacía algo más importante: la estabilidad en la región de Oriente Medio. Todo el equilibrio de poder interno y externo se iba al traste con esta invasión tan mal planificada como gestionada, algo que ya muy pocos se atreven a discutir a la vista de todo lo sucedido desde entonces. Collin Powell no erraba, había que tener mucha precaución.

Para gestionar la ocupación se designó a Paul Bremen (conocido como Jerry) un diplomático norteamericano que demostró tener escasa o nula sensibilidad con el país y las gentes a las que se suponía debería de administrar como máximo responsable de la fuerza ocupante. Nunca llegó a comprender que el pueblo iraquí lo consideró un invasor. Testigos próximos a su persona cuentan que Bremen se sorprendía de que la resistencia atacara a norteamericanos: “¿Por qué están matando norteamericanos?” Una pregunta inocente y que denotaba el escaso conocimiento de lo que sucedía a su alrededor.

La primera orden oficial de Bremen fue la disolución del partido Baaz, que había sustentado al régimen de Sadam Husein. Una orden que no sopesó las terribles consecuencias que tendría para el futuro de Irak y la región. A partir de ese momento miles de burócratas y militares perdieron su empleo. El estado quedó sin administración pública, sin fuerzas armadas y de seguridad. Un estado que no garantizaba ni la seguridad ni las actividades administrativas más elementales. Paul Bremen no tuvo en cuenta que la gran mayoría de esas personas militaban en el partido Baaz por pura conveniencia o necesidad para mantener su trabajo. El administrador norteamericano cometió el grave error de atajar una ideología castigando a los individuos. No sólo desmanteló el estado sino que se ganó millones de enemigos.

EL NACIMIENTO DE LA INSURGENCIA IRAQUÍ

El pueblo humilde sufrió las consecuencias, pero los dirigente baazistas no estaban resignados a perder su poder militar, político y económico, y estaban dispuestos a luchar y a convencer a millones de sus compatriotas para combatir al invasor y sus aliados internos y externos. Pronto, los depuesto y perseguidos altos mandos militares de Sadam formarían una alianza de conveniencia con los otros grandes enemigos de los invasores: los salafistas wahabistas suníes.

Pero no sólo fueron las motivaciones egoístas de recuperar el poder perdido las que motivaron creación de la insurgencia. En todas las actividades humanas las emociones son primordiales y en este caso el sentimiento de indignidad tuvo una gran influencia en los insurgentes. Recuperar la dignidad perdida por una invasión y una derrota militar fue una motivación muy importante a la hora de reclutar insurgentes.

Paulatinamente la insurgencia fue derivando hacia terrorismo contra objetivos civiles chiíes principalmente. La rivalidad suní-chií era creciente, los suníes consideraban traidores a los chiíes a los que consideraban cómplices de la invasores. A tal punto llegó la rivalidad que en la primavera de 2004 los chiíes, a las órdenes del clérigo Muqtada al Sadr, crearon sus propias milicias para defenderse contra sus enemigos sunís. Sin embargo, para los norteamericanos esa lucha sectaria no era prioritaria.22_zarqawi

Abus Musab al Zarqaui

Después de la invasión aparece la figura de Abus Musab al Zarqaui, que comienza a introducir el elemento sectario anti-chií y establece lazos con Al Qaeda. En 2006 se había generalizado la guerra civil en Irak. Por una parte la insurgencia suní y por la otra las milicias chiíes. Los norteamericanos no podían controlar el conflicto. Ese año, los informes de la inteligencia norteamericana afirmaban que se iba perdiendo la guerra en Irak, lo que obligó al presidente Bush a destinar 20.000 soldados estadounidenses más a los que ya estaban en ese país. Además, tuvieron que negociar con las tribus suníes para que colaboraran contra la insurgencia. Con ambas medidas los ataques disminuyeron en casi un 80%. Pero el primer ministro iraquí, el chií Nuri al Maliki, echó por tierra estos logros al desarrollar una política sectaria favorable a los intereses chiíes.

NACIMIENTO DEL ESTADO DE IRAK Y DE LEVANTE (ISIL)

En junio de 2006, el líder de Al Qaeda en Irak (AQI), desde la invasión Abu Musab al-Zaraqaui, murió a causa de un bombardeo norteamericano. Pero lejos de aplacarse la contienda por la muerte del líder insurgente, se recrudeció por todo el país. En octubre de 2006 emerge el nuevo líder Abu Bakr al Bagdadi que crea el Estado Islámico de Irak (ISI, Islamic State of Irak). A finales de 2007 ya se contabilizaban, desde el comienzo de la contienda en 2003, más de 200.000 iraquíes muertos y 4.000 soldados de la coalición invasora.

Muchos de los insurgentes fueron enviados a prisión desde el comienzo de la invasión. Y es en una de esas prisiones, Camp Buka, donde nace el embrión del EI, con Abu Bakr al- Baghdadi como líder supremo, como ya se ha dicho previamente. Otro grave error de invasores y dirigentes chiíes. Camp Buka se convirtió en una verdadera escuela de radicalismo, con al Bagdadi como alumno más aventajado. Muchos de los que allí entraron sin ninguna formación salafista fueron adoctrinados por aquellos que sí la tenían. Camp Buka proporcionó una ideología aquellos que no la tenían. Al Bagdadi se educó en la Universidad de Bagdad y durante su internamiento en Camp Buka consiguió aglutinar a baasista y salafistas. En esa cárcel fue internado después de su captura en Faluya en 2004.

Al Bagdadi se rodeó de jefes del Ejército de Sadam Husein: Abu Muslima Turkmani (ex miembro inteligencia iraquí) y Abu Ali al Anbari (general del ejército iraquí). Al Bilawi uno de los jefes del EI murió a manos del ejército iraquí actual, tenía organigrama de la cúpula del EI. Al Bagdadi y Turkmani se conocieron en Camp Buka junto con otros dirigentes del actual EI. Alrededor del Califa Ibrahim (Al Bagdadi) se encuentran ex dirigentes baasistas, una alianza contra natura de salafistas y nacionalistas laicos. Al Duri, número 2 del gobierno de Sadam Husein, que se encuentra en paradero desconocido, ha alabado la lucha del EI. Uno de los hombres cercanos a él, Abu Ayman al Iraqui es uno de los miembros principales del Consejo Militar del EI, como Abu Ahmed al Alaui, también ex militar de Sadam.Hombres de Sadam en la cúpula del EI

De nada sirvieron las advertencias que hicieron desde algunos sectores moderados del chiísmo y responsables de seguridad internacionales sobre el peligro de esa cárcel. Los norteamericanos argumentaron que era imposible conseguir otra instalación donde se pudieran internar 35.000 personas. El resultado fue que el 15% de los liberados se enrolaron en la insurgencia de nuevo y que 18 de 27 líderes de Estado Islámico de Irak y Levante (Islamic State of Iraq an Levant, ISIL) provenían de Camp Buka.

Los líderes del ISIL eran oficiales y soldados del ejército de Sadam Husein, jefes de tribus suníes, veteranos de la insurgencia suní en Irak y antiguos combatientes en Afganistán y otros lugares de conflicto. Líderes que conocían las técnicas de combate norteamericanas porque habían luchado contra ellos durante muchos años. Todos son expertos en las lucha asimétrica, en el sabotaje, y la guerrilla urbana. Poseían tanques, artillería, vehículos armados. Mucho de este material provenía de la captura las fuerzas armadas sirias e iraquíes, otro lo habrían obtenido mediante compras en el mercado negro con el dinero del que abundantemente disponen.

Los norteamericanos no prestaron demasiada atención a las actividades iniciales del ISIL, pero estos maniobraron oportunamente en sus primeros tiempos para conseguir el apoyo de Al Asad (al que ahora combaten ferozmente) para lanzar sus ataques desde  Siria. Fue un acuerdo de conveniencia con el objetivo común de debilitar el poder norteamericano en Irak. No hay que olvidar que muchos de los miembros del ISIL eran miembros del partido Baaz, el mismo al que pertenece Al Asad.

En 2011 las protestas pacíficas contra el régimen de Al Asad se transforman en insurrección. Los actores internacionales comienzan a jugar sus cartas a favor o en contra del régimen. Comienza la guerra civil en Siria. La guerra civil continuaba en Irak. En el 2012 el Primer Ministro Malaki arresto a un miembro de su propio gobierno acusándolo de terrorismo. Y como represalia, en 2013 ordenó atacar las ciudades de Faluya y Mosul, reductos de los suníes.

El ISIL continuaba con su doble estrategia de guerra en Siria e insurrección y terrorismo en Irak. Mientras que los medios occidentales se centraban en noticias sobre la captación de combatientes para el ISIL en Occidente, la mayor recluta para la organización se efectuaba en Asia Central, Norte de África y Oriente Medio. Con una importante cantidad de combatientes procedentes de Chechenia y los Balcanes. Al Bagdadí rechazaba la disciplina de Al Qaeda y pedía a su filial en Siria, Al Nusra, que se uniera al ISIL.brevecronologia

EL ESTADO ISLAMICO (EI)

A partir de 2014 ISIL simplifica su nombre y se transforma simplemente en Estado Islámico (EI o IS o Daesh). En Siria combatían contra las fuerzas de Al Asad y contra los rebeldes opositores al régimen. Ese año, Raqqa (Siria) es la primera ciudad que reconoce al EI. En enero penetran en Iraq y toman Faluya y Mosúl. El ejército iraquí se colapsa ante el empuje del  EI  y por su propia desmoralización y corrupción (algunos soldados iraquíes no cobraban sus salarios porque se lo quedaban sus mandos). En junio de 2014, el EI proclamó el califato universal sobre el que reclamó plena soberanía. A finales de ese año, el EI controlaba un territorio, entre Siria e Iraq, similar a la extensión de Jordania.

El EI ha sido capaz de sembrar el terror a través de los modernos medios de comunicación que utiliza masivamente para desmoralizar a sus oponentes y transmitir orgullo de pertenencia a sus seguidores. Occidente, con el presidente norteamericano Obama a la cabeza, ha reaccionado construyendo una Coalición Militar, a la que se han incorporado algunos países árabes. Mientras, Turquía, miembro de la OTAN, permite a las fuerzas del EI cruzar sus fronteras para llegar hasta Irak de un modo más cómodo y seguro. Es la misma Turquía que aprovecha la guerra de Siria para atacar a los Kurdos y adquirir el petróleo que el EI vende en el mercado negro.

No hay pruebas de la eficacia de los bombardeos de la coalición, aunque si las hay de la efectividad del apoyo ruso a Al Asad. Desde que Moscú ordeno, en octubre de 2015 bombardear posiciones de opositores al régimen sirio, los avances del ejército de Damasco han sido significativos, del mismo modo que lo son los de los kurdos, apoyados por Estados Unidos, que no han cesado de recuperar territorio conquistado por el EI.

FACTORES QUE HAN FACILITADO EL SURGIMIENTO DEL ESTADO ISLÁMICO

EL EI ha crecido entre otras razones por: en primer lugar, los años de conflicto interno sectario en Irak; y después, por el fracaso de los gobiernos chiíes iraquíes después de la invasión de 2003, y la represión del régimen de Al Asad en Siria. El Estado Islámico se denominó originalmente Estado Islámico de Irak (Islamic State of Iraq, ISI) porque el país donde estaba establecido desde 2006, entonces era una filial de Al Qaeda formada por pequeños grupos suníes iraquíes. El ISI se infiltró entre los rebeldes sirios en el 2011. En abril de 2013 Abu Bakr Al Bagdadi anunció que el grupo lucharía tanto en Irak como en Siria y pasó a denominarse Estado Islámico de Irak y Levante (Islamic State of Iraq and the Levant, ISIL) lo que provocó el disgusto de Ayman al Zawahiri, responsable internacional de Al Qaeda, que deseaba que sólo actuara en Irak. A partir de entonces la filial siria de Bin Laden fue el grupo salafista Frente Al Nusra. El conflicto sirio se complicó todavía más porque estas facciones se enfrentaban entre sí.

El ISIL tuvo que buscar una identidad propia para distinguirse de su competencia fundamentalista. La opción fue la expandir el terror de una manera tan cruel que hasta fue criticado por la propia Al Qaeda. Ejecuciones sumarísimas, decapitaciones y otras prácticas como la de quemar vivos a su enemigos, fueron transmitidas a través de sus avanzadas producciones propagandísticas. Occidente, no ha sabido resolver el dilema libertad y responsabilidad, y los medios de las democracias han hecho el juego a los terroristas repitiendo incesantemente sus atrocidades, que es justo lo que ellos pretenden.

Después de la toma de Mosul en junio de 2014 adoptaron el nombre definitivo de Estado Islámico (EI o en inglés Islamic State, IE) declarándose califato y reclamando la soberanía en todo el Islam. También comenzó a extender el terrorismo fuera de Irak y Siria, así como a reclutar extranjeros para su causa. Al Qaeda quedaba cada vez más desplazada como organización central de islamismo más radical y violento.El califato del EI

Según informes de diversas agencias de inteligencia, se calcula que el número de extranjeros combatiendo en Siria a favor del EI desde 2011 es de más de 20.000, de los que unos 3.500 son europeos y norteamericanos. Precisamente estos últimos son una gran preocupación para los gobiernos occidentales ya que a su retorno podrían cometer atentados en sus respectivos países de origen.

No obstante, la mayoría de los combatientes reclutados por el EI son sirios o iraquíes, según los servicios de inteligencia norteamericanos (CIA) la cantidad de estos enrolados locales oscila entre 20.000 y 35.000 individuos, la mayoría de ellos procedentes de tribus locales suníes. El  EI tiene fuerza principalmente en los territorios suníes. Su potencial disminuye cuando ataca zonas que no son de mayoría suní, tal como les ha sucedido al intentar penetrar en los territorios dominados por los kurdos en la región de Kobane.

EL GOBIERNO DEL CALIFATO

Pero en los territorios ocupados, aun siendo de mayoría suní, el EI tiene otros problemas. Aunque han sido capaces de gobernar aplicando estrictamente la sharia, y han adquirido capacidad de financiación a través de la venta de petróleo principalmente, no han tenido, sin embargo, tanto éxito en la gestión administrativa como estado debido a su falta de experiencia en estos menesteres, lo que ha provocado descontento en poblaciones como Mosul y Raqqa donde sufren continuos cortes de electricidad y colapso de otros servicios fundamentales para la comunidad.

Muchos suníes han preferido la mano dura del EI a la de sus antiguos dominadores, bien hayan sido chiíes, kurdos o baazistas, a quienes han asociado con años de injusticias y humillaciones. Por otra parte, algunos grupos islamistas suníes apoyados por las monarquías del Golfo o Turquía, así como la filial de Al Qaeda, Al Nusra, han sido incapaces de resistir el empuje del EI. Los suníes que no respaldan al EI tampoco confían en otros aliados que les puedan ayudar, ni tampoco en el gobierno iraquí. El EI, por el momento no tiene rival en el liderazgo de los movimientos suníes.Gobierno del EI

El EI se ha organizado como un estado con sus ministerios, tribunales y servicios sociales. Atrae a musulmanes marginados que viven en Occidente porque encuentran un ideal de vida y sobre todo una alternativa a la marginación. Atrae a los jóvenes musulmanes porque les da una razón de ser, una identidad. Hay que tener en cuenta que en los países musulmanes no hay ni democracia ni estado de derecho y que en los occidentales no se sienten integrados. El EI les da una oportunidad, incluso de morir como héroes pero, además, también paga a sus combatientes lo que es muy importante para millares de jóvenes desesperados por la falta de empleo y de proyecto de vida.

DIFERENCIAS DEL ESTADO ISLÁMICO CON AL QAEDA

El EI, proclamado el 29 de junio de 2014 por Ibrahim Awwad Ibrahim Ali al Badri al Samarayi, alias “Abu Bakr al-Bagdadi” (el califa Ibrahim para sus seguidores), no es solamente un movimiento terrorista. En su ideología y comportamiento aparecen factores totalitarios y ultraderechistas, su financiación con actividades ilícitas o de contrabando, con ventas de petróleo y obras de arte en el mercado negro, junto con la extorsión y los impuestos revolucionarios, pertenecen al ámbito de las actividades mafiosas. El EI es una rebelión contra la historia colonial y la humillación en los conflictos más recientes en Oriente Medio en Israel, Afganistán, o Irak. Ofrece una salida real a la utopía, crean un estado y toman un  territorio.

El EI constituye un nuevo reto antiterrorista con respecto a Al Qaeda, por lo tanto, hay que revisar las estrategias para combatirlo. Como aparece con los mismos objetivos a largo plazo que Al Qaeda se pensó que valdrían para atajarlo el mismo proceder que con esa organización. Sin embargo, hay diferencias ostensibles. Para empezar, el EI no es puramente una organización terrorista. Usa el terrorismo como táctica pero su finalidad, como está demostrando, es crear un estado real, con territorio, con recursos y administración propia.

Al Qaeda contaba con muy pocos miembros, no disponía de territorio y no se enfrentaba a ejércitos organizados en lucha abierta. El EI dispone de un numeroso ejército (entre 30 y 40 mil efectivos), conquista territorio, dispone de capacidades militares, de sistemas de comunicación, de infraestructuras de mando y control, y sobre todo de importantes recursos económicos. En resumen actúa como un seudoestado. Por tanto, para eliminarlo además degradar sus capacidades militares es necesario aislarlos política e ideológicamente mediante la inteligencia y la diplomacia.150216154939_is_1_fighters_624_spanish

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Al Qaeda nace contra la invasión soviética de Afganistán y se forja durante diez años de lucha. En principio, tuvo el apoyo de agencias de inteligencia norteamericanas en sus inicios ya que se trataba de combatir al enemigo soviético. Del mismo modo, obtuvo financiación de países árabes, como Arabia Saudí y otras monarquías del golfo. Los jerarcas saudíes y sus vecinos del Golfo siempre han estado muy preocupados de la expansión de cualquier doctrina socialista que pudiera afectar a sus privilegios.

El Estado Islámico tiene su origen en la invasión de Irak en 2003. La visión de Al Qaeda era la de combatir al enemigo cercano, es decir, los musulmanes que habían abandonado el verdadero comino que marca la doctrina del Islam, y al enemigo lejano,  que son los infieles occidentales responsables de las desdichas de los musulmanes por su explotación y por sus costumbres inmorales. En cambio, el EI nace con objetivo más específico: luchar contra los invasores norteamericanos y los chiíes iraquíes.

Al Qaeda constituía una insurgencia global con movilización contra comunidades seculares. El EI opera en un territorio (al modo militar), proclama un estado suní, con aplicación de la sharía y reconfiguración de las fronteras creadas por el colonialismo; tiene una autoridad política, religiosa y militar sobre todos los musulmanes personificada en Al Bagdadi (el califa Abrahaim).

Toda la inteligencia preparada en la lucha contra Al Qaeda se ha tenido que revisar. Casi tres cuartas partes de los líderes de esa organización se han eliminado recurriendo a los ataques con drones, ataques aéreos y fuerzas especiales, ambos medios se pueden usar sin ocasionar víctimas colaterales (o hacerlo en número reducido) en medios rurales o en las montañas. Pero el EI se ha instalado dentro de las poblaciones civiles, en las que utilizar los métodos anteriores pueden producir innumerables víctimas colaterales.

El OPERATIVO DEL ESTADO ISLÁMICO

En 2011, cuando comienza la rebelión contra el régimen de Al Asad, el embrión del EI aprovecha la situación de caos y establece en Siria su base de operaciones. Mientras tanto, en Irak capitaliza la debilidad del gobierno central y la retirada de las tropas norteamericanas para avanzar sobre ese territorio. Otro factor importante a tener en cuenta es la política sectaria del primer ministro iraquí, Nouri al-Malaki a favor de sus correligionarios chiíes y en contra de los suníes. Así, el EI encuentra un camino allanado en Irak el apoyo de las tribus suníes, los insurgentes anti norteamericanos y los militares del disuelto ejército de Sadam Hussein, todos unidos bajo la marca ISIS (como también se ha dicho, así se denominaba antes del 2014 al actual EI)

En 2014 conquistan en Irak los importantes feudos suníes de Faluya y Ramadi, entre otras causas por las deserciones masivas de miembros del ejército regular iraquí, mayoritariamente chií, que consideraban no estaban defendiendo su territorio y, por lo tanto, carecían de motivación alguna. A continuación, el EI comenzó el avance hacia Mosul, Tikrit y al-Qaim, importantes zonas estratégicas y ricas en petróleo.

En enero de 2014, cuando el ISIS cambia su denominación y pasa a llamarse simplemente Estado Islámico, al mismo tiempo que proclama el califato universal para todos los musulmanes. En esos momentos combaten en sus filas 15.000 extranjeros de 80 países diferentes, con un reclutamiento estimado de 1000 efectivos por mes.Califato universal

LA FINANCIACIÓN DEL EI

Vigilar las fuentes de financiación de Al Qaeda y cortar su suministro ha sido eficaz pero con el EI han surgido nuevas fuentes de obtener recurso más difíciles de combatir. Aunque se sospecha que todavía reciben donaciones de grandes fortunas de países del golfo que sostienen y fomentan los movimientos salafistas más radicales, el EI tiene fuentes de financiación propias.

El EI ha diseñado un modelo de autofinanciación dentro de los territorios ocupados a través de: la venta de petróleo en el mercado negro (principalmente en Jordania y Turquía) que proporciona entre uno y tres millones de dólares diarios; el dinero de los bancos de las  ciudades que, como Mosul, han sido capturadas; la venta de antigüedades, joyas, coches, maquinaria y hasta electrodomésticos confiscados en las zonas conquistadas; el control de los transportes a los que cobra impuestos de movimientos de bienes; el cobro de rescates de secuestros; el producto de las cosechas de trigo y algodón en la parte noroeste de Siria considerada el granero de este país; los impuestos a los granjeros de las áreas bajo su control; y los impuestos a empresas de agua, electricidad y telefonía.

LA PROPAGANDA DEL EI

Al Qaeda perdía apoyo popular desde el 2007. La organización de Bin Laden atraía a sus seguidores con el altruismo religioso, la piedad, el ascetismo guerrero, la vida sencilla en cuevas o campos de entrenamiento, con una vida austera en la que no estaba permitido el alcohol ni el sexo fuera del matrimonio. Pero el EI cambia esa mentalidad para producir un impacto mucho mayor en el reclutamiento. En cierta medida, para su banderín de enganche toma mucha de la parafernalia gloriosa y de integración que ya usan algunos grupos marginales en Occidente.

Para ello proclaman el califato que les proporciona una referencia y autoridad religiosa. Usan sin restricciones la brutalidad como arma para intimidar a sus enemigos y eliminar a los disidentes, al mismo tiempo les sirve para aumentar el aura de fortaleza. EL EI lanza un mensaje de aventura para hombres y mujeres. Un sitio donde lograr poder personal, sentido de sí mismo y de la comunidad. El EI opera en las ciudades donde pueden intimidar y atraer al mismo tiempo a un mayor número de personas con mayor repercusión mediática y, por tanto, propagandística.

El enrolamiento es inmediato, sin demasiadas pruebas de acceso. Los hombres pueden disfrutar de compañía sexual y están bien pagados y pertenecen a un califato inmediato y no utópico como predicaba Bin Laden. En resumen, se puede decir que miembros del EI disfrutan de la gratificación primitiva: poder, sexo, dinero, sentido de pertenencia y gloria inmediata, además de promesas del paraíso.

CONCLUSIONES

Las opciones para combatir al EI en Siria e Irak pasan por la vía política y militar. La diplomacia para buscar aliados, principalmente entre las tribus suníes y debilitar sus fuentes de financiación. Pero lo más importante es su aislamiento ideológico, para lo que cometer errores como el rechazo al musulmán, la no aceptación de los refugiados, los bombardeos con efectos colaterales y atrocidades cometidas por grupos opuestos, proporcionan un buen argumento para la anti propaganda del EI. A todo ello hay que añadir un gran plan de desarrollo económico para la zona que incremente el bienestar de sus habitantes y reduzca las desigualdades sociales.

Mientras no se consiga unos niveles de desarrollo humano adecuados en la región, como en otras del planeta, serán campo abonado para el surgimiento de extremismos violentos. El califato universal que pretende El estado Islámico, no es sino la manera de extender su influencia entre los musulmanes del mundo entero.

Cuentan con un gran aliado: el descontento de muchas poblaciones que viven en la opresión, marginación 0 la miseria.

Javier Jiménez Olmos

7 de febrero de 2016

TODO POR LA “PASTA” (SOBRE LA VISITA DE ROHANI A ROMA)

Hace un par de semanas se publicó en este blog un artículo sobre los derechos humanos en Arabia Saudí (https://jjolmos.wordpress.com/2016/01/04/arabia-saudi-el-triunfo-de-los-petrodolares-sobre-los-derechos-humanos-2/). Los dirigentes de las grandes democracias occidentales no han tenido ningún recato en hacer negocios con los saudíes, a pesar de las vulneraciones sistemáticas de los derechos humanos y del proselitismo de sus dirigentes en favor de la versión más fundamentalista del Islam.

Ahora Irán se incorpora a la comunidad internacional y esos, que ignoraron o fueron complacientes con Arabia Saudí, también parecen dispuestos a “reír las gracias” a los fundamentalistas iraníes (https://jjolmos.wordpress.com/2016/01/24/iran-vuelve-a-la-escena-esta-vez-como-amigo/ ). La primera prueba ha sido en Roma. Una cosa es respetar las creencias y otra muy distinta compartirlas. Una cosa es respetar los símbolos religiosos y otra ocultar las obras de arte porque a alguien le pueda molestar la belleza de un desnudo.desnudos romaSi alguien le molesta una obra de arte porque la considera obscena, en los países democráticos no la mira y basta. Si alguien no bebe alcohol porque sus creencias no se lo permiten es muy respetable y no le obligarán a beberlo, pero si el resto de los comensales quieren hacerlo, en una democracia no se puede impedir.

Si estos detalles son importantes, los son aun más el respeto a los derechos humanos, que están por encima de cualquier creencia sea política o religiosa. Y a los dirigentes saudíes y a los iraníes, como a todos los dictadores, hay que hacerles comprender que deben respetar los derechos humanos.

Como ya se explicó en anteriores artículos de este blog, que siempre se ha manifestado en defensa de los musulmanes, de su cultura y de su religión, una cosa es el Islam y otra bien distinta su dictadores. Dictadores que en este caso usan la interpretación más interesada de los textos sagrados para mantener subyugados e ignorantes a sus compatriotas.

No todo vale, nadie obliga a dar la mano a una mujer, pero para la cultura occidental es una falta de educación discriminar sin ese saludo a las mujeres. Hay que hacérselo saber y entender a esos dirigentes fundamentalistas. Y hay que transmitir al pueblo musulmán que sólo una interpretación errónea de los textos sagrados puede inducir a tal comportamiento con relación a las mujeres.

No todo vale, no se puede consentir todo para hacer negocio. Entre otras razones porque cuando esos dirigentes occidentales y sus empresas patrocinadoras quieran hablar de valores nadie les va a creer. Y porque no se puede seguir consintiendo que desde Arabia Saudí (y otras petromonarquías) y desde Irán se sigan transmitiendo las dos versiones más integristas del Islam a los musulmanes en particular y al mundo entero en general.

No puede ser que esa Europa insolidaria con inmigrantes y refugiados musulmanes reciba, con complacencia casi servil, a aquellos que han contribuido a fomentar los conflictos en Oriente Medio con las consecuencias tan trágicas para millones de personas, que también son musulmanes.

El “todo por la patria” no se puede convertir en “todo por la pasta” o por “el petróleo y el gas”

Javier Jiménez Olmos

27 de enro de 2016

NACIONALISMO E IZQUIERDISMO

Aunque este blog está dedicado preferentemente a tratar asuntos relacionados con seguridad internacional, ciertos aspectos de la actualidad nacional llevan a reflexionar sobre una duda que arrastro desde hace muchos años. Sin más pretensiones que intentar aclarar esa duda, publico este artículo:

Intento hacer algunas reflexiones sobre la compatibilidad del nacionalismo y el izquierdismo.

El nacionalismo es una concepción romántica de un territorio geográfico, que idealiza su cultura, sus tradiciones y sus gentes, que son por lo general miembros de la misma etnia, religión o cultura. Es integrador para los que comulgan con la idea nacionalista, sin embargo es excluyente, y a veces agresivo, contra los que no la comparten.

El nacionalismo, como sentimiento, como emoción, es desinteresado, pero como suele suceder con la religión es utilizado como arma cuando interesa para defender privilegios o buscar ventajas.

El izquierdismo, en su estado puro, es también idealista, pero a diferencia del nacionalismo, su ámbito no esta limitado por la geografía, ni por la religión o cultura, ni por las razas.

El izquierdismo es internacionalista, es revolucionario y poco defensor de privilegios étnicos, culturales o religiosos. Es integrador en el sentido solidario y excluyente, y agresivo, históricamente hablando. La lucha de clases es en claro ejemplo.

Por eso, cuando desde determinadas posiciones de izquierda se defiende el nacionalismo como prioridad indiscutible, es muy difícil de comprender la unificación de esas dos concepciones ideológicas.

Desde una posición pura de izquierdas, la solidaridad debería ser más importante que el patriotismo. Para decirlo claramente, para un izquierdista puro del Prat de Llobregat (Barcelona) sería más importante defender a un minero de La Unión (Murcia) que a un banquero de Reus.

Por eso, yo no lo entiendo muy bien, si hay que decidir entre una cosa u otra o se es nacionalista o se es de izquierdas, no todo a la vez. Y si no que alguien me lo explique (soy consciente de la provocación, queda abierto el debate)

Javier Jiménez Olmos

11 de enero de 2016