Europa

Grecia: ejemplo de democracia participativa

El pueblo griego ha manifestado mediante un referéndum democrático su rechazo a las imposiciones de los poderes económicos europeos. Sería imprudente y arrogante no prestar atención a la decisión de los griegos. Son muchas las interpretaciones al respecto y los consecuentes titulares que se han publicado según la visión ideológica y los intereses que defienden. El hecho objetivo es que una gran mayoría de los helenos han demostrado que las políticas de la Troika no les satisfacen. ¿Qué sucedería si en otros países de la UE hicieran un referéndum similar?voto griego

Hay un aspecto muy importante a tener en cuenta en todo lo que está aconteciendo en Grecia y es el de las emociones, el de los sentimientos, que no suelen obedecer a ninguna lógica económica cuando todo está perdido, como sucede a una gran parte del sufrido pueblo griego. Emoción que seguramente ya se ha manifestado de un modo pacífico con ese rotundo NO del pasado domingo 5 de julio. Un voto contra aquellos que, según perciben los griegos, hostigan a las clases más desfavorecidas y llevan a su país a la humillación.

Desde el punto de vista de la seguridad hay que estudiar todos los caso, incluidos aquellos no políticamente correctos, y se debe hacer con la finalidad de poner los medios para que nunca se den. Los griegos han dicho NO con orgullo -no se discute si con razón o sin ella-, han manifestado su protesta con sentimiento, con dignidad, en democracia. Por ello, desde los poderes europeos no deben olvidar que cuando a los pueblos se les encierra se convierten en muy peligrosos.  La historia está llena de ejemplos de débiles en luchas desiguales.

Nadie pensaba que lo que sucedió en los Balcanes durante los noventa podía suceder en Europa, ni lo que sucede ahora en Ucrania. Además de las responsabilidades internas en esos conflictos, la UE, liderada por Alemania, ha tenido gran responsabilidad por omisión y por acción. No se puede ni se debe acorralar al pueblo griego. No se puede ni se debe incentivar a aquellos que pretenden crear dos “grecias” antagónicas enfrentadas.

Ya hay demasiadas personas sufriendo, al borde del colapso no solo económico, sino también el emocional. Es una irresponsabilidad europea, de dirigentes y de aquellos que apoyan a esos dirigentes, olvidarse de las personas, de sus necesidades y de sus sentimientos. Hay que prestar atención a que lo que hasta ahora son protestas pacíficas, de una y otra parte, no se conviertan en violentas.images (1)

Por otra parte, Rusia no desaprovechará la ocasión para incrementar su influencia en Grecia y por ende en los Balcanes y el Mediterráneo. Los dirigentes europeos deben estar atentos a los movimientos del gobierno griego que, en buena lógica, buscará aliados potentes para contrarrestar las exigencias europeas. Si Rusia interviene, la polarización puede incrementarse con el consiguiente peligro para todos.

Demasiado complejo el panorama como para pensar que se trata de una batalla entre buenos y malos como siempre han querido presentar las partes interesadas en cualquier crisis o conflicto. Nadie sabe hasta cuándo puede aguantar la resistencia de las personas ante lo que consideran atentado contra su bienestar y dignidad. Por eso, no sólo los dirigentes europeos -tantas veces obnubilados por la economía financiera-, sino los pueblos y las personas deberían expresar con fuerza lo que realmente desean. En fin, dar paso a una verdadera democracia participativa. Ese ha sido el ejemplo griego.

Javier Jiménez Olmos

7 de julio de 2015

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LA OTAN ¿GENDARME MUNDIAL? (2ª parte)

II

UCRANIA: EL DILEMA DE ESTADOS UNIDOS Y LA OTAN

LA PROVISIÓN DE ARMAS A UCRANIA

Desde que se inició la guerra en Ucrania, en abril de 2014, la Unión Europea y Estados Unidos oficialmente han limitado su apoyo militar a la provisión de armamento no letal (aquel que no puede causar muertes). Sin embargo, a principios de 2015 el presidente Obama consiguió aprobar una ley que autorizaba el suministro de armamento letal al gobierno ucraniano, aunque por el momento no se ha decidido cuando se ejecutará, pendiente del desarrollo de los acontecimientos.EEUU UCRANIA (5)

Los sectores más moderados europeos y estadounidenses piensan que abastecer de armamento letal a Ucrania sólo servirá para incrementar la violencia y la inestabilidad. En cambio, desde las filas republicanas norteamericanas y determinados dirigentes europeos afines son partidarios de la línea dura y, por tanto, de armar a los ucranianos. Son los “halcones de Washington” enfrentados a Obama y a los europeos representados por Merkel y Holland.

Los que argumentan a favor de armar a Ucrania sostienen que las armas letales servirán para cortar las pretensiones separatistas y disuadir a los rusos de seguir apoyándolos por el coste que les causaría una guerra en condiciones más simétricas, además de escarmiento para paralizar futuras intervenciones rusas, como pudiera suceder en los países bálticos. Aunque la ayuda no será definitiva para ganar la guerra, sí servirá para que los separatistas y los rusos se avengan a negociar y a cumplir los acuerdos que se establezcan.gty_john_mccain_ukraine_sk131219_16x9_608

Por el contrario los que se oponen a proveer de armamento letal expresan su preocupación por una mayor escalada del conflicto que, incluso, podría llevar a una confrontación directa entre Estados Unidos/OTAN y Rusia. Piensan que los ucranianos del Este incrementarán sus lazos con Rusia si perciben una amenaza mayor, lo que provocará que el conflicto se enquiste. Otro argumento para impedir la distribución de armamento es la posibilidad de que caiga en manos de incontrolados. Por otra parte, añaden, si el apoyo no se sostiene en el tiempo y no se hace con la suficiente cantidad y calidad no paralizará los ataques rusos y separatistas.images

LA POSICIÓN DE LA OTAN/EE. UU.

El mismo día que se firmaban los acuerdos de Minks, que abrían una esperanza al diálogo a y la paz, el general Philip Breedlove, Jefe Supremo de Mando de la OTAN en Europa, manifestaba que la situación militar en Ucrania empeoraba por el gran despliegue militar ruso en sus fronteras con ese país. ¿Se trataba de una realidad o era un intento de minar los acuerdos de Minsk?descarga

A pesar de las declaraciones de Breedlove, asegurando que los rusos habían desplegado vehículos de combate, infantería, artillería y defensas antiaéreas en grandes cantidades, los servicios de inteligencia alemanes (BND) no hacían la misma valoración. Los alemanes sólo detectaron pequeñas cantidades de vehículos armados. El general norteamericano hablaba de 40.000 tropas rusas en la frontera ucraniana y alertaba de una invasión inminente.

Sin embargo, la inteligencia oficial de la OTAN no consideraba tal posibilidad porque ni las tropas, ni el equipo detectado eran suficientes para una invasión inminente. La inteligencia OTAN se produce por la aportación de las diferentes inteligencias nacionales. Por lo que la valoración del General Jefe no parecía provenir de fuentes OTAN. Breedlove restaba importancia a la disensión y consideraba normal que las valoraciones nacionales no coincidieran en el nivel de amenaza. Por su parte, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) tampoco había observado movimientos importantes de movimientos de tropas rusas.

Es evidente que la sombra de los “halcones” planea sobre la sede de la OTAN. Es un hecho que durante la pasada Conferencia de Seguridad de Munich de febrero de 2015, Breedlove se reunió con su compatriota Victoria Nuland, para diseñar una estrategia que acabará con la resistencia europea a proporcionar armas a Ucrania. Nuland, fue representante estadounidense en la OTAN entre 2005 y 2008, es la subsecretaria de Estado y tiene fama de no tener simpatías hacia rusos y musulmanes, aunque de simpatizar con el gobierno israelí.nuland-cheney

Obama y el eje franco-alemán, más proclives a la solución negociada y a las sanciones económicas, han encontrado en los “halcones” resistencia. Si el alto el fuego no se respeta serán inevitables que triunfen las tesis de los partidarios de aprovisionamiento de armas que opinan que sin acciones contundentes las sanciones y la diplomacia no servirán de nada. Las posiciones son muy distantes en cuanto al objetivo final. Los europeos buscan estabilizar una situación tan peligrosa para sus intereses. Para los halcones norteamericanos su obsesión es detener la influencia rusa.

La línea dura es defendida en el Informe Conjunto del Consejo Atlántico, Brooking Institution y Chicago Council on Global Affair. En este informe se dice que no hay un cese real del alto el fuego, que Rusia continúa su presencia en Donetsk y Luhansk. También asegura que Rusia ha introducido significantes cantidades de armas pesadas en las zonas dominadas por los separatistas. Siempre según este informe, Moscú busca congelar el conflicto y desestabilizar a Ucrania. Del mismo modo se afirma que, siguiendo la doctrina Putin de proteger la etnia y la lengua rusa, separatistas y rusos se preparan para una nueva ofensiva.

Este informe está en la línea de justificar la actuación de la OTAN, a la que considera Rusia está desafiando y que, por tanto, se necesita reforzar la disuasión, con lo que el Gobierno de Estados Unidos debe proporcionar ayuda económica y armamento letal y no letal al gobierno ucraniano. Sostiene también que otros miembros de la OTAN deben hacer lo mismo. En resumen, consideran que si Moscú no percibe riesgo iniciará un ataque por lo que constituye la mayor amenaza para la paz en Europa desde los últimos años.

El conflicto y el dilema de la intervención hacen renacer a la OTAN que durante los últimos años ha navegado a la búsqueda de una razón de ser tras la desaparición de la URSS y el Pacto de Varsovia. El concepto estratégico de 2010 dio un paso más para constituirse en el gendarme mundial, con transformación de organización defensiva a la posibilidad de intervenir en todo el planeta. Pero en la OTAN hay disidencias, algunos países no están siempre dispuestos a seguir las directrices norteamericanas, ya ha sucedido en las intervenciones en Serbia, Afganistán y Libia.BpfUwptIAAALrHs

El Secretario General de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg ha manifestado, en una entrevista a un medio de comunicación español, que la creciente inestabilidad del este y sur de la Alianza, refiriéndose a Ucrania y los países árabes mediterráneos, hacen necesario un incremento de los presupuestos de defensa de los países OTAN, España incluida. Stoltenberg manifiesta que Rusia ha violado las leyes internacionales con la invasión de Crimea y el apoyo a los separatistas ucranianos. Aunque no ve una amenaza inmediata, a diferencia de lo manifestado por el general Breedlove, cree que la OTAN debe tomar medidas defensivas y proporcionadas para que Rusia no utilice la fuerza dentro de un país soberano.

El 26 de enero de 2015 se reunió la Comisión OTAN/Ucrania en la que el Secretario General Stoltenberg estableció que no había solución militar al conflicto, por lo que se daba apoyo político a Ucrania pero no militar, aunque reconoció apoyo para modernizar las fuerzas armadas ucranianas y la provisión de fondos para reformar su defensa y ayuda a esa modernización.images (1)

El 11 de marzo de 2015 los aliados y socios se reunieron en el Euro Atlantic Partnership Council para intercambiar opiniones sobre la situación en Ucrania. Los ucranianos expresaron su preocupación por el incumplimiento de alto el fuego contemplado en el Acuerdo de Minsk y el deseo que separatistas y rusos retiraran el armamento pesado de las zonas de combates con la supervisión de la OSCE.
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LA AMPLIACIÓN DE LA OTAN

A pesar de la caída comunista, los gobernantes norteamericanos se han mostrado recelosos de que Rusia volviera a emerger como potencia universal. Por ello, el propio Clinton defendió la idea de la ampliación de la OTAN. A los países aspirantes al ingreso se les exigía fueran gobernados con régimen democráticos y que sus fuerzas armadas pasaran a estar bajo mandato OTAN. Sin entrar en valoraciones sobre la democracia en alguno de los países solicitantes, la entrada en la OTAN significaba compatibilizar los sistemas de armas con los de los países occidentales, lo que sobre todo significaba adaptar los existentes y/o comprar nuevos. Desde luego un gran negocio para las empresas de venta de armamentos norteamericanas y de algunos países europeos occidentales. La OTAN también establecía, de este modo, bases militares muy importantes en las cercanías de las fronteras rusas.

En 1999 ingresaron Polonia, Hungría y la República Checa. En 2004 lo hicieron Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. Y en 2009, Croacia y Albania. Rusia consideró que esa expansión era una provocación dado que el antagonista Pacto de Varsovia se había disuelto en 1991. La ampliación era percibida por Rusia como un trato a un potencial enemigo.otan11

Toda la ampliación y las percepciones de amenaza mutua tenían lugar a pesar de las formales relaciones especiales entre Rusia y la OTAN. En 1997 sellaron un acta fundacional (Founding Act) con la creación de un consejo permanente (Permanent Joint Council) en Bruselas, mediante el que establecían relaciones bilaterales. En el 2002, durante la Cumbre de la OTAN celebrada en Roma, se formó el Consejo OTAN/Rusia (NATO/Russia Council).

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el presidente George Bush trató de ampliar más aún las fronteras de la Alianza, para ello promovió el ingreso de Georgia y Ucrania. La propuesta fue bloqueada por parte de los europeos que, no obstante, no cerraron la puerta definitivamente a estos dos países. La crisis de Ucrania, como ya se ha dicho, ha proporcionado argumentos a los defensores de una nueva ampliación.

La OTAN está dividida sobre cómo actuar en Ucrania. Los beligerantes como el Senador John McCain no tienen dudas y apuestan por la integración, lo mismo que el ex embajador en la ONU John Bolton que opina que Ucrania y Georgia deberían ser miembros de la organización atlántica, de la misma opinión es el ex secretario de Defensa Robert Gates. Pero en Estados Unidos y en Europa muchos otros se preguntan si estas integraciones producirían mayor seguridad a los aliados o por el contrario producen mayor inestabilidad y riesgos para la paz europea y mundial.

LA CRISIS DE UCRANIA UN JUEGO DE GUERRA INACEPTABLE

Rusia se siente intimidada y amenazada por las continuas ampliaciones de la OTAN que cercan sus fronteras de bases militares de esta organización y cuyo mando casi siempre recae en las fuerzas norteamericanas. El escudo antimisiles con baterías en Rumanía y Polonia es una muestra de esta preocupación rusa. También la reciente creación de una Fuerza de Intervención Inmediata, dotada con cinco mil efectivos, despierta recelos entre los gobernantes rusos.MDS2

Del mismo modo la actual Air Policing (vigilancia del espacio aéreo) se ha incrementado notablemente por parte de la OTAN, el objetivo: detectar, seguir e identificar violaciones o  vulneraciones del espacio aéreo de la Alianza y tomar las acciones apropiadas para defenderlo. Los aviones de combate de la OTAN vigilan el espacio aéreo de aquellos que no disponen de estos medios, caso de Albania, Eslovenia o los países bálticos.

Pero no sólo las fuerzas aéreas vigilan las fronteras de la OTAN, en esta escalada de tensión militar se ha incrementado la vigilancia marítima y el sistema de defensa antimisiles. La OTAN ha realizado en el mes de febrero importantes maniobras navales en aguas del Mar Negro con la participación de buques de guerra turcos, búlgaros y rumanos, eso sí, capitaneados por el buque insignia norteamericano USS Vicksburg.90ac97e23814eb78c7887f8078b554d7

Los rusos no se quedan atrás y han comenzado otras maniobras consideradas por la OTAN como una provocación. Se trata de un ejercicio a gran escala que iniciaron el 16 de marzo de 2015. Intervienen 45000 hombres, 3000 vehículos, 40 buques, 15 submarinos, 110 aviones y un número indeterminado de plataformas móviles lanzamisiles. Entre los aviones destacan los bombarderos estratégicos  de largo alcance TU-22M, con capacidad de lanzamiento de bombas nucleares.

Las maniobras se realizan desde el Báltico al Mar Negro, lo que se interpreta como una demostración de fuerza hacia la NATO, que por su parte ha realizado ejercicios militares, además de los navales comentados en párrafos anteriores, en el Báltico, Rumanía y Hungría.1394783767_458222_1394795658_sumario_normal

Cualquier incidente en este juego de provocaciones puede desatar una guerra de consecuencias imprevisibles (o desgraciadamente demasiado previsibles). Un juego de exhibición de fuerza que a menudo se da en el espacio aéreo cuando aviones de combate se encuentran en el cielo y se interceptan para impedir que se sobrevuele territorio propio. La OTAN ha contabilizado, sólo en el 2014, 114 de estos incidente. No se disponen de cifras de las reclamaciones por parte rusa. En el cielo del Báltico los aviones de combate de la OTAN y rusos se vigilan. España participa en la operación con un despliegue de 4 cazas Eurofighter.

Los halcones de una y otra parte no cesan de provocar a sus adversarios. Las preguntas  son dramáticas: ¿hasta cuándo pude durar esta situación de provocaciones? ¿alguna de las situaciones límite que se dan cuándo las armas están cargadas pueden conducir a una escalada incontrolada?

La situación a la que se ha llegado en Ucrania, donde las responsabilidades pueden estar repartidas por las actuaciones anteriores no se puede agravar con soluciones militaristas. Los halcones tienen que ser frenados en ambas partes. Europa no se puede permitir un desastre en Ucrania que podría extenderse sin control por Europa y otras partes del mundo. Las consecuencias serían irreversibles.

Hay que dar tiempo a la paz, negociar para establecer una convivencia pacífica en Ucrania, en la que se respeten los derechos de las regiones del Este mayoritariamente ruso parlantes. Hay que apoyar a Ucrania, no con armas sino con ayuda al desarrollo que consiga una sociedad más justa. En eso Rusia también puede colaborar, sobre todo concediendo precios especiales para el gas y otras materias primas.

Hay que retirar tropas de las zonas conflictivas, establecer zonas seguras con participación de fuerzas de las Naciones Unidas, como paso previo a una paz duradera. Para ello, tal vez hay que suspender sanciones económicas a Rusia, que como todas las de ese tipo sólo perjudican a las personas más débiles, provocando más descontentos que engendran más odio y más violencia. Se tiene que encontrar una solución definitiva a Crimea, con respeto a las minorías no rusas, revisando la situación actual y celebrando un nuevo referéndum bajo supervisión de Naciones Unidas.

Por último la OTAN debe contener sus impulsos expansionistas, propugnados principalmente desde las filas estadounidenses más contrarias a las soluciones negociadas.  Habría que preguntarse si con tanta ampliación Europa se hace más segura o si por el contrario contribuye a la militarización mundial.

 Nota.- Un resumen del origen y evolución del conflicto de Ucrania se puede ver en:

http://www.seipaz.org/documentos/UCRANIA_ESCOLARweb.pdf

Javier Jiménez Olmos

 

LA OTAN ¿GENDARME MUNDIAL?

Durante las últimas semanas, el conflicto ucraniano ha situado en primera página a la OTAN. La finalidad y actuaciones de esta alianza militar han sido debatidas, principalmente desde la desaparición del bloque soviético. Desde este blog se pretende revisar y analizar, desde el respeto y la aceptación de la discrepancia argumentada, la historia, misiones y operaciones de la OTAN desde su creación hasta los momentos actuales. Para ello se van a publicar dos artículos: este será el primero, dedicado a una visión general; el siguiente estará dedicado a la crisis de Ucrania.

I

LA OTAN A LA BÚSQUEDA DE UNA IDENTIDAD

HISTORIA DE LA OTAN

La Organización del Tratado del Atlántico Norte se creó mediante el Tratado de Washington de 1949. Su objetivo era combatir la amenaza militar que suponía las pretensiones soviéticas de expandir el comunismo en Europa Occidental. Una amenaza tan poderosa que condujo a la redacción del artículo 5 en el que se hace alusión a la defensa colectiva[1]. Además el artículo 6[2] describe que la zona geográfica de actuación comprende el Atlántico Norte, que no es otra que la parte occidental de Europa y Norteamérica. El preámbulo del Tratado es bien claro en cuanto la defensa de unos valores que se consideraban antagonistas del sistema de que la Organización Atlántica pretendía defenderse, a saber: democracia, libertad individual y Estado de derecho[3].

Los 12 primeros firmantes del Tratado fueron: Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Bélgica, Dinamarca, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos y Portugal. Grecia y Turquía se incorporaron en 1952, y Alemania Federal (Occidental) en 1955. España lo hizo en 1982, aunque el referéndum de aprobación de dicha entrada se celebró en 1986.otan11

La Alianza Atlántica se organiza al amparo y tutela de una de las dos superpotencias durante el periodo de la guerra fría, los Estados Unidos que desde el principio imponen sus reglas y sus formas de actuación, porque su inmenso poderío económico y militar no admite discusión en el bloque occidental. La Alianza se concibe como una organización militar para responder a una amenaza similar procedente del bloque comunista, aunque es de resaltar que ese bloque no se organiza militarmente como alianza hasta el 14 de mayo de 1955, cuando la Unión Soviética firma con otros siete países de su órbita el Pacto de Varsovia, en el que la URSS ejerce mando y control de modo similar al de EE. UU. en la OTAN.1393613580_396358_1393613720_noticia_normal

Desde su creación la OTAN se ha dotado de un marco de referencia para definir sus intereses, los objetivos a alcanzar y los medios para conseguirlos. Ese marco es el concepto estratégico con el que se trata de evaluar la situación, definir unos objetivos, dotar de unas capacidades militares, diseñar el modo de emplearlas y establecer unas prioridades.

El concepto estratégico de 1950 destacaba “la represalia masiva” como método de respuesta a cualquier ataque soviético. Lo que no quería decir otra cosa que el empleo de todo los medios militares, armas nucleares incluidas, para contrarrestar al enemigo. Eran los tiempos más duros de la guerra fría en el que ambos bandos estaban dispuestos a destruirse mutuamente antes de que venciera el otro. En 1967 se suavizó el concepto pasando a denominarse de “respuesta flexible”. Hacía pocos años, durante la crisis de los misiles de Cuba en 1962, que se había estado al borde de la guerra nuclear. Un poco de cordura provocado por el pánico a una hecatombe mundial dio paso a una etapa de distensión que también se tradujo en una reducción del lenguaje militarista agresivo. La respuesta flexible consistía en responder con arreglo a la magnitud del ataque en aquellos lugares donde hubiera tenido lugar.

Cuando desaparece la Unión soviética en 1991, la OTAN se queda sin antirreferencia y comienza una etapa a la búsqueda de sentido a una organización desfasada por los acontecimientos. A partir de ese año, los conceptos estratégicos, que hasta entonces eran máximo secreto, comienzan a hacerse públicos. Se trataba de transmitir a las opiniones públicas que la OTAN era una organización defensora de la paz y de los derechos humanos en el mundo, y que a esos menesteres se dedicaría en el futuro.

Así en los conceptos estratégicos de 1991 y 1999 la OTAN hacía referencia a las funciones de seguridad internacional, la gestión de crisis, la prevención de conflictos, el mantenimiento de la paz, el diálogo y la ampliación a algunos de los antiguos miembros del Pacto de Varsovia ya desaparecido. La OTAN comienza una transformación de su estructura para acomodarse a otro tipo de misiones diferentes de aquellas relacionadas con el enfrentamiento directo de poderosos ejércitos convencionales y de los ataques nucleares.

A pesar de toda la estructura, los desafíos y las amenazas la OTAN, no participó en operación militar real alguna hasta 1994. Entonces no lo hizo contra el temible enemigo soviético. El 5 de febrero de 1994 una granada de mortero cayó sobre un mercado de Sarajevo durante los enfrentamientos serbo-bosnios. Aunque de procedencia todavía no aclarada, se encontró la excusa para el intervencionismo humanitario. La OTAN, a través de la presión norteamericana, lanzó un ultimátum contra los serbios que asediaban Sarajevo. Los serbios no levantaron el cerco e iniciaron ataques contra la ciudad de Gorazde, situada en Bosnia Oriental. El 10 y 11 de abril de 1994 la OTAN actúa por primera vez en su historia con un bombardeo sobre posiciones serbo-bosnias. Estos bombardeos no consiguen detener la ofensiva de las tropas terrestres serbo-bosnias. Más aún, esos días las tropas serbo-bosnias toman 150 soldados de la ONU como escudos humanos con el fin de evitar los bombardeos de la OTAN sobre sus posiciones. El 16 de abril la OTAN sufre el primer derribo de uno de sus aviones, un Sea Harrier británico.

La primera intervención de la OTAN tuvo lugar fuera de su área, sin autorización de las Naciones Unidas y con resultados militares escasos, además de producir algunas disensiones en el eje Washington-París-Londres. De nuevo en los Balcanes, la OTAN intervino en mayo de 1995 para apoyar a  los croatas en la toma de Krajina con ataques aéreos y guerra electrónica sobre las posiciones serbias.desintegracion-de-yugoslavia-15-728

Pero sin duda, la más controvertida acción de la OTAN tuvo lugar en Kosovo durante la primavera de 1999. En enero de 1999 mueren asesinados 45 albaneses como consecuencia de la escalada de violencia entre serbios y albano-kosovares. De nuevo se invocará la injerencia humanitaria de la OTAN. Aunque la autoría del atentado no es aclarada, la Alianza tomó partido contra régimen del serbio Slobodan Milosevic. El 24 de marzo de 1999 iniciaron una campaña de bombardeos contra posiciones serbias con el pretexto de evitar la limpieza étnica serbia contra los kosovares. Las acciones militares comenzaron en medio de una gran polémica internacional.

La OTAN utilizó su arsenal de armas “inteligentes”, armas con sistemas de guiado que pueden alcanzar los objetivos sin causar daños colaterales. La propaganda de la “guerra quirúrgica limpia” en un intento de demostrar que mediante ataques selectivos, con bombas inteligentes, con marcadores láser y guiados por satélite no se producirían víctimas civiles, una forma de justificar el “intervencionismo humanitario”. Los norteamericanos emplearon sus aviones sin someterse a la cadena de mando OTAN, formaron sus propias células de inteligencia y ataque, no pusieron en conocimiento de otros altos mandos de la Organización en puesto de relevancia ni sus objetivos ni los resultados de los ataques. Algunos de los bombarderos, como los B-2 operaban directamente desde sus bases en los Estados Unidos.images

La campaña de bombardeos duró más de lo previsto, hasta el 11 de junio, y no fue tan limpia como la propaganda OTAN presentó a la opinión pública. Los bombardeos no fueron tan eficaces, y a medida que pasaban los días se improvisaban objetivos y se observaba cansancio de tripulaciones y operadores en tierra, lo que indudablemente provocaba más fallos, algunos con víctimas inocentes. La OTAN reportó haber causado importantes daños materiales al ejército serbio. Posteriormente se comprobó que los daños habían sido muy limitados debido a las técnicas de camuflaje empleadas por los serbios

Se provocó un desastre humanitario por el número de refugiados kosovares que huyeron hacia el sur, a la vecina Macedonia, mientras que los serbios lo hacían hacia el norte. Se puso en peligro la estabilidad de la región. Los rusos mostraron su desacuerdo, aunque en plena guerra chechena no hicieron demasiado ruido para ocultar sus propias vulneraciones de los derechos humanos allí. En Bulgaria hubo manifestaciones contra los ataques. Algunos sindicatos griegos intentaron boicotear la descarga de apoyo logístico para la OTAN en la ciudad griega de Tesalónica.

Los bombardeos fueron interpretados por un parte de la opinión pública europea como un intento de supervivencia de una Alianza que había perdido su sentido. Fueron los gobiernos europeos, los que consintieron la campaña aérea aunque ninguno consultó a sus parlamentos. Tampoco el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas avaló la intervención con alguna resolución al efecto. Los bombardeos no consiguieron tampoco evitar la represión posterior de la población albano-kosovar contra la minoría serbia que se vio obligada a abandonar Kosovo.

Lo más grave ha sido el resultado a medio plazo con la desmembración de un Estado soberano. La resolución de la ONU 1244, que autorizaba una presencia internacional que administraría el territorio kosovar a fin de que los habitantes pudieran gozar de autonomía dentro de la República Federativa de Yugoslavia. Tampoco se respetaron los acuerdos por los cuales se realizó el alto el fuego y la retirada de las tropas serbias de Kosovo, que nunca contemplaron la creación de un Estado soberano. Sin duda la OTAN, a través de su líder indiscutible norteamericano, con la gran base de Camp Bondsteel, instalada después de la intervención de 1999, ha sido decisiva para esa independencia.bondsteel

LA OTAN DESPUÉS DEL 11 S

Los atentados del 11 de septiembre 2001 marcaron un nuevo rumbo para la OTAN. Al acabar la Guerra Fría a la búsqueda de ese enemigo que justificara tanto poder militar, habían comenzado a mirar hacia el Sur del Mediterráneo. Las teorías del choque de civilizaciones fueron argumento para pronosticar que los futuros enfrentamientos tendrían lugar con otras civilizaciones, muy en especial la musulmana. El 11-S fue el detonante y la justificación ideal para encontrar por fin un nuevo enemigo al que combatir.

La Alianza invocó el artículo V para invadir Afganistán. Los atentados fueron considerados casus belli y la OTAN optó por la estrategia de su líder: “la guerra al terror”. A pesar de las voces oficiales los hechos demuestran el fracaso de la Alianza en la intervención en Afganistán. La cumbre de la Organización en Chicago decide la retirada de sus tropas de ese país.mapa-invasion-afganistan

Ya en noviembre de 2002, durante la Cumbre de Praga, en un documento denominado “Compromiso de Capacidades de Praga”, la OTAN reconoció su falta de adaptación militar a los nuevos tiempos e instó a los aliados a tomar medidas para resolver esta deficiencia. Sin embargo, las opiniones públicas occidentales no estaban por incrementar los gastos imitares con lo que se bloquearon algunas de las medidas para resolver las deficiencias observadas.

Durante el 2003, con motivo de los preparativos y posterior invasión de Iraq, afloraron nuevas desavenencias entre los miembros de la Alianza. Turquía negó el uso de su territorio y espacio aéreo a las fuerzas norteamericanas invasoras de Iraq. España apoyó la invasión, aunque posteriormente, con el cambio de gobierno en marzo de 2004, retiró las tropas que había enviado en apoyo de las fuerzas ocupantes. La OTAN como tal no intervino en la invasión que fue llevada a cabo por las fuerzas armadas estadounidenses con el apoyo de sus incondicionales aliados británicos. Mientras tanto en Afganistán convivían dos operaciones aparentemente diferentes pero ambas comandadas por los norteamericanos. La suya propia Enduring Freedom y la ISAF de la OTAN.Irak

Un aspecto a tener en cuenta, al margen de las intervenciones militares mencionadas, ha sido la ampliación  a antiguos países de la órbita soviética. Así se han incorporado Polonia, República Checa  en 1999; en años posteriores Estonia, Letonia, Lituania, Eslovaquia, Eslovenia, Rumanía y Bulgaria. Aunque la Guerra Fría había terminado, Rusia es una potencia demasiado poderosa como para dejarla expandirse. El enemigo comunista había desaparecido y ahora se necesitaba ampliar mercados y la zona de influencia geoestratégica.

Desde la desaparición de la Unión Soviética, la OTAN lleva más de veinte años tratando de encontrar una razón de ser, su estructura y sus objetivos han ido careciendo del sentido que causó su creación. La OTAN ha pasado de una organización de defensiva a una organización de seguridad. El concepto estratégico de 1991 introdujo nuevas misiones como la gestión de crisis y la prevención de conflictos. El de 1999 amplió el área de actuación al considerar que cualquier amenaza proveniente de espacios geográficos fuera de los contemplados en la zona euroatlántica pueden ser considerados también motivo de intervención de la Alianza.

Parece que a lo largo de la historia de la OTAN ha habido disensiones entre sus miembros, sobre todo en lo que se refiere a las llamadas intervenciones humanitarias (Bosnia, Kosovo, Libia) o en la guerra contra el terrorismo (Afganistán). Los Estados Unidos siempre han tenido la última palabra de tal modo que la OTAN ha intervenido cuando ellos han querido y donde sus intereses eran prioritarios. El resto de los miembros se han limitado a seguirles o tímidamente disentir si ha sido el caso. Las recientes incorporaciones de países provenientes del antiguo bloque soviético han sido los más dóciles a la hora de aprobar las decisiones estadounidenses.ATAQUE A LIBIA

Las fuerzas armadas norteamericanas no necesitan el apoyo militar del resto de los aliados, sí que necesitan el apoyo político para legitimar sus acciones, sobre todo cuando no gozan del respaldo del Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas. Sus fuerzas armadas actúan bajo bandera de la OTAN cuando políticamente les conviene, aunque la mayoría de las veces al margen de su cadena de mando. Cadena que, por otra parte, está en manos de altos mandos norteamericanos en su estructura y sobre todo a la hora de intervenciones operativas. Hasta tal punto de que en algunas operaciones militares prefieren actuar en solitario o como mucho con la colaboración de los británicos.

La OTAN cumplió su misión de frenar la expansión comunista, e incluso dentro de algunos países de su entorno. Se debe recordar la fuerte implantación de partidos comunistas en Italia, Francia y Grecia durante la primera parte de la Guerra Fría. También ha sido capaz de evitar confrontaciones graves entre algunos de sus miembros como Grecia y Turquía que han tenido serios incidentes; es más que probable que de no haber Estado integrados en esta organización hubieran adquirido proporciones poco deseables para la paz en Europa.

No se puede evitar cierta ironía al decir que el mayor logro de la OTAN ha sido conseguir que enemigos tradicionales europeos durante siglos, que han tenido guerras entre ellos con millones de muertos, como Francia, Alemania y Reino Unido, hayan podido convivir unidos y en paz durante más de medio siglo, algo sin precedente en la historia de la civilizada Europa.

[1] “Las Partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todas ellas, y en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ayudar a la Parte o Partes atacadas, adoptando seguidamente, de forma individual y de acuerdo con las otras Partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico Norte. Cualquier ataque armado de esta naturaleza y todas las medidas adoptadas en consecuencia serán inmediatamente puestas en conocimiento del Consejo de Seguridad. Estas medidas cesarán cuando el Consejo de Seguridad haya tomado las disposiciones necesarias para restablecer y mantener la paz y la seguridad internacionales”.

[2] Art 6. A efectos del art. 5 se considera ataque armado contra una o varias de las Partes, un ataque armado contra el territorio de cualquiera de las Partes en Europa o en América del Norte, contra los departamentos franceses de Argelia, contra las fuerzas de ocupación de cualquiera de las Partes en Europa, contra las islas bajo jurisdicción de cualquiera de las Partes en la región del Atlántico Norte al Norte del Trópico de Cáncer o contra los buques o aeronaves de cualquiera de las Partes en la citada región.

[3] “[…] decididos a salvaguardar la libertad, la herencia común y la civilización de sus pueblos fundadas en los principios de democracia, libertades individuales e imperio de la ley […]”

Javier Jiménez Olmos

21 de marzo de 2015

EL MURO DE BERLÍN: INICIO Y FINAL DE LA GUERRA FRÍA

EL PRELUDIO DE LA CONSTRUCCIÓN DEL MURO DE BERLÍN1257466161172mapac6

En 1947 los temores estadounidenses de la expansión comunista eran sin duda fundados. Por una parte en Italia y Francia los comunistas, que habían sufrido el nazismo y el fascismo, y a los que habían combatido a base de muchos sufrimientos, persecución, torturas y muerte, se tomaban ahora la revancha. Había llegado la hora de la venganza, de los juicios sumarísimos o de las ejecuciones sin juicio alguno, eran dos guerras civiles encubiertas que ya habían empezado durante la II Guerra Mundial. En Grecia se vivía una guerra civil abierta, protagonizada por dos facciones representantes de conservadores y comunistas, los primeros apoyados por los británicos y estadounidenses, y por el yugoslavo Tito los otros. Los norteamericanos comenzaron a darse cuenta que el Mediterráneo Sur podría caer en manos comunistas y pasaron a la acción para contrarrestar la posible expansión de sus antagónicos ideológicos.

Por eso, el 12 de marzo de 1947  el presidente de los Estados Unidos pronunció ante el Congreso las bases de la política exterior americana para el futuro; un discurso donde estableció la llamada “Doctrina Truman” en la que declaraba como máxima prioridad la contención del comunismo. La primera consecuencia de esa doctrina fue la disolución de los gabinetes de coalición en Francia e Italia, donde los comunistas tenían participación. A partir de ese momento en Italia se pusieron en marcha importantes movimientos para reintegrar a antiguos fascista como miembros de las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad. Los sospechosos de izquierdismo fueron paulatinamente apartados de cargos de responsabilidad en dichas instituciones. El Partido Comunista italiano era el más numeroso de Europa después del soviético; ni el Papa Pío XII, ni los estadounidenses podían consentir tal afrenta.

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Pero las medidas políticas y represivas no eran suficientes para convencer a una devastada Europa e idearon el Programa de Recuperación Europeo conocido como Plan Marshall para honorar a su creador el Secretario de Estado George Marshall. El 5 de junio de 1947, en la Universidad de Harvard, Marshall explicó el contenido de su programa que se resumía en: préstamos a bajo interés, ayudas a fondo perdido y ventajosos acuerdos comerciales con los países que se incluyeran en este plan. Stalin se negó a que los Estados bajo su influencia aceptaran las ayudas, con lo que el Plan Marshall constituyó otra nueva frontera que añadir a las ya existentes, Europa quedaba dividida en dos mitades económicas. España quedaba fuera de dicho plan, por una parte era un castigo al régimen de Franco; y, por otra, la confirmación de que no se necesitaba ayudar a combatir al comunismo de aquel que ya lo combatía por sí solo. Truman completó su política de seguridad con la ley de Seguridad Nacional, aprobada en julio de 1947, por la que se creaba la CIA.

Los soviéticos trataron de responder con la creación, en septiembre de ese mismo año, de la Oficina de Información de los Partidos Comunistas y Obreros (KOMINFORM) cuyo objetivo era dirigir, coordinar y planificar las políticas de los partidos comunistas europeos. La fuerza humana de esos partidos era cuantiosa, además de los mencionados (italiano, griego y francés) el polaco disponía de 800.000 afiliados, el húngaro de 750.000, el checo de 1.300.000, el búlgaro de 500.000 y el rumano de 700.000.  En febrero de 1948 un golpe de Estado acabó con los sueños checoslovacos de construir un Estado en  el  que pudieran convivir una democracia parlamentaria y una planificación económica centralizada. No había lugar para la convivencia, o “rojo o azul”, sin término medio. La guerra fría había comenzado.

divisionalemaniaAlemania se encontraba dividida en cuatro zonas, tal y como se había decidido en la Conferencia de Yalta. Pero la realidad reducía esta partición a dos, la soviética de un lado y la de los aliados occidentales, estadounidenses, británicos y franceses del otro. Los norteamericanos decidieron crear una moneda para la zona de ocupación occidental, el Deuschemark, en respuesta a la política inflacionista que practicaban en el lado soviético. Estos respondieron con el bloqueo de Berlín, alejado de la zona occidental, cuando los aliados occidentales intentaron implantar la moneda de reciente creación en la zona soviética de esa ciudad; era el 3 de abril de 1948, la guerra fría había comenzado oficialmente. Sin embargo, el bloqueo resulto infructuoso, un puente aéreo abasteció sin descanso las zonas occidentales hasta su finalización en mayo del año siguiente.

El resultado inmediato de la crisis fue la partición definitiva de Alemania. El 8 de mayo de 1949 se creó la República Federal Alemana con la unión de las tres zonas occidentales y en octubre del mismo año nació la República Democrática Alemana bajo la órbita soviética. Los norteamericanos habían culminado su faena de contención comunista con la creación de la OTAN en abril de 1949. Pocos meses después, en agosto, los rusos se incorporaron al club atómico. Había nacido el “equilibrio del terror”.

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Desde 1948 la tensión entre soviéticos y norteamericanos fue creciendo. Ambos bandos se acusaban de ser agresivos y expansionistas. Desde las dos partes se hacía propaganda en sus respectivas zonas de influencia para convencer de que la invasión por parte del adversario era inminente.

Entre el 12 y el 13 de agosto de 1961 los soviéticos construyeron un muro en la ciudad de Berlín para impedir que hubiera trasvase de personas de un lado a otro de la ciudad. Los soviéticos argumentaron esta construcción diciendo que la política del canciller de la Alemania Occidental, Konrad Adenauer, fomentaba el paso de los alemanes orientales hacia la zona occidental.

En esos años la población de la República Democrática Alemana era algo menor de 17 millones de habitantes, de los cuales habían huido a la parte occidental más de tres millones hasta principios de los sesenta. Aunque desde 1952 la frontera entre las dos Alemanias estaba cerrada, en Berlín había un tránsito libre de personas. Cada día miles de alemanes de las dos zonas de Berlín se desplazaban de una parte a otra para trabajar.

Sin embargo, se calcula que cada día unos mil alemanes orientales aprovechaban esta libertad de movimientos para no volver. El líder de la Alemania Oriental, Walter Ulbricht, decidió parar esa fuga de personas y ordenó la construcción del Muro de Berlín en una operación coordinada y aprobada por Moscú. Era una maniobra más de los dirigentes soviéticos para demostrar su poderío ante sus enemigos capitalistas.

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A finales de los ochenta los alemanes orientales, conscientes del mayor nivel de vida que gozaban sus compatriotas occidentales buscaban la manera de alcanzar llegar a la Alemania Occidental. Por Berlín u otras zonas fronterizas era extremadamente peligroso. No obstante, los cambios políticos en Hungría, que concluyeron con un aperturismo hacia Europa Occidental, provocaron una frontera más permeable. Austria, también se sumó a esta relajación fronteriza. Todo ello provocó que más de 350.000 alemanes orientales huyeran hacia la República Federal a través de esos países.

Ante tal circunstancia, y el debilitamiento del régimen comunista oriental, su mandatario, Erich Honecker comenzó un programa de acercamiento hacia la otra Alemania, que concluyó en la apertura de las fronteras en el Muro de Berlín. La noche del 9 de noviembre de 1989, consecuencia de una confusión, que ya demostraba el desorden del viejo régimen comunista, en una rueda de prensa un miembro del Politburó de Alemania Oriental, Günter Schabowski, comunicó que las fronteras estaban abiertas. Inmediatamente miles de berlineses de uno y otro lado se dieron cita en el Muro y comenzaron a “derribarlo”.

EL FINAL DE LA GUERRA FRÍA

La erosión del sistema bipolar comenzó a manifestarse desde la aparición de tres factores. En primer lugar, los conflictos internos en los dos bloques, más intenso en el comunista, como en Hungría, Checoslovaquia, China, Yugoslavia, y muy relevantes en el occidental, como sucedió con Francia, que con De Gaulle se distanció de los norteamericanos y la OTAN, y dotó a Francia de armamento nuclear propio. El segundo factor lo constituyó la reivindicación europea occidental de cierto grado de autonomía en sus relaciones con el otro bloque; el Canciller alemán Willy Brandt inauguró la apertura al Este con la ospolitik. Por último, el proceso de descolonización con la aparición del grupo de los países no alineados.

El periodo de los setenta está repleto de luces y sombras en las relaciones internacionales. Nixon, Ford y Carter, sucesivos Presidentes de los Estados Unidos durante la década de los setenta intentaron mejorar sus relaciones con los soviéticos. Y en parte lo lograron porque Breznev, dirigente soviético de la década era un hombre más dialogante que sus antecesores. A pesar de ello, bastantes frentes seguían  abiertos. En el sudeste asiático el avance comunista parecía imparable después de la salida norteamericana de Vietnam. En América Latina los estadounidenses desplegaban toda su fuerza política, incluida la ilegal, para frenar la expansión de una izquierda que reivindicaba unas mejores condiciones de vida y el final de la explotación de las empresas norteamericanas que dominaban su economía. Los ejemplos se encuentran en la crisis de Cuba; el golpe de Estado del General Pinochet contra el experimento socialista del frente popular chileno en 1973; el apoyo a la contra nicaragüense; y la guerrilla ultraderechista salvadoreña y guatemalteca. Uruguay y Argentina también fueron campo de batalla donde se establecieron dictaduras de corte ultraderechista para contener la insurrección comunista.

En Europa terminaban dos dictaduras derechistas, la de Marcelo Caetano, sucesor de Salazar, en Portugal y la de Franco en España, con el consiguiente miedo norteamericano a la escalada de socialistas y comunistas al poder. Y en África la descolonización estaba dando ventaja a los soviéticos en Angola, Mozambique y Etiopía. El mundo árabe se inclinaba, en general por el lado soviético, lo que alarmaba a los norteamericanos por su posición estratégica y sus recursos naturales. La revolución iraní y la invasión de Afganistán ponían a los estadounidenses en una posición de desventaja. El presidente Carter era considerado un blando por la opinión pública americana y el responsable de la pérdida de prestigio. Los poderes de la industria armamentística norteamericana dominada por los republicanos estaban preparando el terreno para la llegada de su mesías: Ronald Reagan.69515_002.tif

En 1980 apareció la figura de Ronald Reagan. El nuevo presidente norteamericano comenzó a tensar de nuevo las relaciones con los soviéticos por sus deseos de recuperar el respeto de su país en el ámbito mundial y relanzar la industria armamentística. El nuevo dirigente soviético Gorbachov, se encargaría de anular las ansias guerreras de los neoconservadores norteamericanos con una política de apertura y entendimiento que conduciría al desmantelamiento de la Unión Soviética y el final de la Guerra Fría.

Ronald Reagan aterrizó en la Casa Blanca dispuesto a poner orden y recuperar el espacio perdido. Se encontró con dos aliados inestimables en el concierto internacional. En el Reino Unido Margaret Thatcher, “la dama de hierro”, ya había comenzado su política neoliberal como Primera Ministra del Reino Unido unos años antes. Los británicos siempre han sido los aliados naturales de los norteamericanos pero esta vez la alianza era también pura sintonía ideológica. El otro aliado fundamental fue el Papa Juan Pablo II, Carol Wojtyła, un polaco represaliado por los comunistas que estaba dispuesto a desmantelar la dictadura comunista que tanto mal había hecho a su Iglesia.

Ronald Reagan no tardó en denominar a la URSS y sus satélites como el “eje del mal” para arengar a sus seguidores a luchar contra su amenazantes enemigos soviéticos. Así la excusa perfecta para inventar una “guerra de las galaxias” que consistía en la creación de un escudo antimisiles capaz de destruir los misiles soviéticos lanzados contra Occidente cuando se encontraran en el espacio exterior de la atmósfera. Una excusa perfecta para causar miedo ajeno, elevar la moral propia y de paso impulsar la industria de armamentos.descarga

Los soviéticos podían estar ganando algunas simpatías en la guerra ideológica pero su poderío militar y económico se encontraba en pleno proceso descendente. Cuando Gorbachov llegó al poder en 1985, encargó un informe a sus expertos del que se sacó en conclusión del desastre político, militar, social y económico en el que se encontraba la URSS. Gorbachov inició una política que pretendió solucionar estos problemas y lo hizo pensando que esto sería posible sólo si se realizaba una profunda revisión del sistema soviético, era el anuncio la perestroika.

La perestroika consistía en un programa de reformas basado en la liberalización de la economía para permitir el intercambio con Occidente. Gorbachov no pensaba desmantelar la URSS, los acontecimientos le sobrevinieron y fue actuando sobre la marcha. Los países satélites estaban hartos de ver como sus vecinos occidentales gozaban de mayores libertades y nivel de vida, pronto comenzaron las escisiones: Polonia, con Carol Wojtyla, como principal líder espiritual, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, y  Rumanía comenzaron su escapada de la URSS. Luego fueron las repúblicas bálticas y Ucrania, y por último, la aparición de los nacionalismos islámicos separatistas de las repúblicas caucásicas. La URSS se deshacía, la campanada final fueron la caída del “muro de Berlín” el 9 de noviembre de 1989 y la posterior unificación de Alemania. La guerra fría había terminado.

El capitalismo había triunfado, así fue presentado al mundo por la propaganda Occidental. La izquierda comenzó a vagar con vergüenza  su ideología igualitaria. Había fracasado su referencia. Se pensó que se había llegado al “final de la historia”, como había expresado Francis Fukuyama en un artículo publicado en 1989 en la revista The National Interest, que posteriormente se desarrolló en el libro El fin de la Historia y del último hombre en el que sostiene que la democracia liberal había vencido a las ideologías rivales: monarquía, fascismo y comunismo; de tal forma que con “el punto final de la evolución ideológica de la humanidad” se había llegado al “final de la historia” pero la verdad es que comenzaba otra historia donde la vigencia de la explotación, la miseria,  el hambre y la desigualdad tienen la misma forma de siempre.

DE LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN A LA ERA DE LA GLOBALIZACIÓN

Una de las consecuencias inmediatas de la desaparición de la Unión Soviética, fue la atribución de una victoria ideológica, por parte de los representantes conservadores norteamericanos y sus incondicionales europeos. Era presentar en términos militares, vencedores y vencidos, algo tan poco sometible a los parámetros bélicos como es la mente de las personas. Es cierto que el sistema comunista se colapsó, bien por su concepción equivocada de las relaciones entre los seres humanos, bien por la aplicación de las doctrinas, o por las dos cosas a la vez. Pero no es menos cierto, que el “capitalismo victorioso”, sólo lo ha sido para aquel sector de la humanidad que puede gozar de sus ventajas; en términos cuantitativos no llega ni a la cuarta parte. La propaganda y la publicidad, que curiosamente sólo llega a esos pocos afortunados, se encargó de anular cualquier atisbo de criticar las bondades del sistema democrático liberal capitalista.

El capitalismo pasaba a ser la doctrina oficial norteamericana y occidental y, por ende, había que exportarla al mundo entero. Así, la globalización entendida como extensión de pensamiento único a través de los poderosos medios de comunicación, que permiten transmitir guerras en directo y hacer transacciones de millones de dólares de un lugar a otro del planeta en tiempo real, pretendía anular la crítica a un sistema que se autoproclamaba único y verdadero a través de sus valores pretendidamente universales.

 Sin embargo, la era de la globalización que nos invade no ha sido capaz de resolver los graves problemas de la humanidad, en cierto modo ha agravado algunos. La pobreza y la desigualdad continúan siendo el problema más importante para la mayor parte de los seres humanos, que, especialmente, en algunos lugares del planeta como África malviven sin esperanza. La inestabilidad, provocada en gran parte por sistemas que propician esas situaciones, provoca conflictos de todo tipo, religiosos, secesionistas, étnicos, o mezcla de todos ellos. La desesperación provoca violencia. Los desastres naturales, inevitables casi siempre, golpean a los más débiles carentes de recursos para afrontarlos. La falta de futuro obliga a millones de personas a desplazarse en busca de un futuro mejor.images (1)

Mientras, los dueños de la globalización, los defensores de las teorías neoliberales, predican que el mundo es cada vez más rico, y puede que no estén exentos de razón; el problema es que su visión “encorbatada” del mundo les impide darse cuenta de que la distribución de esa riqueza no es justa. El sistema de gobernanza mundial, donde los más ricos se reúnen periódicamente para autoproclamar las benignidades de un sistema económico del que ellos se benefician grandemente, es incapaz de resolver unas estructuras provenientes de la época colonial que generan un subdesarrollo causante de tanta pobreza.

La pregunta clave: ¿es posible reducir la pobreza y la desigualdad sin cambios de política y modelo económico? ¿Sirve, acaso, el modelo global que se  pretende imponer? El nuevo orden que han pretendido imponer desde los poderes más conservadores de la política actual se ha basado en el argumento de la seguridad global que necesita de soluciones globales. La justificación de la seguridad ha tenido su máximo exponente en la lucha contra el terrorismo, al que han considerado un fenómeno global y unitario. Han simplificado el análisis de las causas y los procesos que conducen a esa actividad para reducirlos a un caso único al que se le combate con guerras preventivas e invasiones territoriales de países considerados un peligro para la paz mundial.

En la globalización, que no es otra cosa que la globalización del capitalismo, no existe distancia ni tiempo; las modernas tecnologías permiten actuar en cualquier lugar en tiempo real. El Estado queda superado por la revolución tecnológica que produce una inmediatez que arrasa con las burocracias de los antiguos sistemas. La globalización se caracteriza por tres factores: los intercambios internacionales, la transnacionalización de la producción y la globalización de los mercados financieros. La economía es el principal motor de la globalización, que debido a las nuevas tecnologías convierte el sistema financiero incontrolado en imprudente y peligroso. Por otra parte, existe una tendencia opuesta a la globalización. Frente al intento de universalizar valores y cultura aparece un individualismo defensor de las identidades propias, algo que tampoco es nuevo aunque fuera reprimido en ambos bloques durante la Guerra Fría.

La globalización puede considerarse un anarquismo mercantil en el que las transnacionales han adquirido más poder que los propios estados u organizaciones internacionales, han provocado la creación de mano de obra barata, han manipulado las técnicas de la información, y han actuado al amparo de una fiscalidad adecuada para evadir y ocultar. Sin embargo esa pérdida del poder del Estado tradicional no afecta al que ejerce sobre las clases más débiles, que continuamente ven reducidos sus derechos y su poder adquisitivo por parte de esos estados que obedecen a los dictados de los intereses económicos financiero-capitalistas.

Una de las consecuencias inmediatas de esta globalización económica de corte capitalista ha sido la crisis financiera mundial que estalló en el 2007 en EE.UU. y se extendió por el resto del mundo. El primer afectado ha sido el propio sistema económico defendido desde la ideología liberal. La liberalización de la economía no fue acompañada de una regulación adecuada y el exceso de liquidez global, principalmente en EE.UU., generó una euforia que contribuyó al endeudamiento de las familias y la burbuja inmobiliaria. Al final, el “denostado Estado” por los fundamentalistas neoliberales ha acudido como salvador del sistema bancario.

El aumento de la desigualdad y de la pobreza provoca tensiones que afectan a la seguridad. Las teorías liberales aciertan en cuanto al crecimiento económico, pero olvidan que este no es paralelo al reparto de la riqueza. La crisis capitalista global afecta sobre todo a los más débiles que, sin embargo, a efectos de proponer medidas para su solución son marginados. La ONU, suprema representación de la comunidad internacional ha quedado desplazada.

El comienzo del siglo XXI presenta síntomas de la finalización de un ciclo  económico marcado por los mercados sin fronteras, la liberalización de esos mercados y los movimientos financieros transnacionales.  Hasta ahora Occidente ha marcado las pautas de la historia pero la crisis financiera ha hecho tambalear los cimientos de la primacía occidental. Las crisis económicas no afectan a la confianza en el mercado y, por tanto, persisten los mismos errores. Las correcciones deben llegar tanto en el plano político como en el económico, lo que significa volver al multilateralismo y potenciar las instituciones internacionales como la ONU. En el económico, conseguir un sistema económico más al servicio de las personas y más regulado desde los poderes públicos democráticamente elegidos por los ciudadanos.

Fukuyama estableció que la lucha ideológica había cesado con la victoria del capitalismo y la democracia liberal. Algunos consienten en ese diagnóstico, por convicción o por la emotividad de la caída del imperio soviético. Fukuyama pensó que la democracia liberal solucionaba todos los problemas económicos. Veinte años después el fracaso es evidente. Si bien es cierto que algunas partes del globo han mejorado su nivel de vida, las desigualdades y la pobreza no sólo no han disminuido sino que han aumentado de un modo considerable.mapa_tercer_mundo

A pesar de las apariencias el nuevo orden no presenta importantes cambios estructurales. Continúa la ley del más fuerte, la ley, la democracia y la cultura se fijan según los dictados del poder fuerte y aquellos que no respetan esta norma quedan marginados o son perseguidos. No parece que el nuevo orden mundial propugnado después de la caída del Muro de Berlín haya cambiado con respecto al antiguo. A pesar de que se haya internacionalizado la economía, las diferencias en la distribución de la riqueza se hacen mayores y no se ha detenido la paranoia armamentística, aunque los pretextos para fomentar la construcción y el comercio de armas se hayan reinventado.

Javier Jiménez Olmos

7 de noviembre de 2014

 

Por favor, ¡HABLEMOS DE EUROPA!

Si ignoramos que hay unas elecciones europeas el 25 de mayo próximo, no seríamos capaces de identificar para qué consulta electoral están haciendo campaña la mayoría de los partidos candidatos a obtener representación en el Parlamento Europeo. Hay quienes sostienen la teoría de que los partidos mayoritarios han optado por una campaña de bajo perfil, de modo que los votantes no se sientan motivados a participar, con el fin de que la baja participación pueda favorecerles y, así, ocultar posibles resultados negativos para sus respectivos partidos.

images (1)No creo que ningún político responsable pueda haber pensado en llevar a cabo esta estrategia de provocar la no participación. La democracia es sobre todo participación. Alejar a las ciudadanas y ciudadanos de las urnas podría ser útil a muy corto plazo, pero a medio y largo abriría una puerta muy peligrosa. La abstención suele ser el recurso de muchos desencantados del sistema, y ese desencanto puede ser aprovechado por determinadas formaciones poco proclives a la democracia.

No es difícil recolectar votos entre las filas de los desencantados, basta disponer de alguna capacidad de liderazgo y de mucha propaganda. No es algo nuevo en la historia reciente de Europa, ni algo que no esté sucediendo actualmente. Conviene revisar los últimos resultados electorales de algunos países europeos y lo que las encuestas pronostican para estas próximas elecciones europeas.

Por eso, los partidos candidatos, todos los que realmente crean en el proyecto europeo, tienen que volcarse en estas elecciones, motivar a los electores para convencerles su importancia, de lo decisivas que son para el futuro de Europa, de la que España es una parte tan importante. Hay que hablar de Europa, sin olvidarse de lo local, autonómico o nacional, hay que centrarse en Europa.

images (4)Hace pocos días que ha comenzado la campaña y la sensación es que de Europa se habla poco. Los mítines, debates, intervenciones en los medios y cualquier publicidad relacionada con la campaña se centran en lo de siempre: discusiones partidistas, sectarias, sin argumentación, sin fondo, sin propuestas, llenas de ataques personales y descalificaciones. En resumen, desmotivador.

Las ciudadanas y ciudadanos podemos pensar que se trata de seguir esa estrategia de la que hablamos al principio, aunque insisto, no lo creo. Tampoco quiero creer que los candidatos son ignorantes en materia europea y por eso no hablan de ello; o que piensan que los electores somos ignorantes y es mejor no argumentar sobre lo que desconocemos. Prefiero pensar que actúan de buena voluntad y simplemente siguen una inercia inadecuada para las demandas sociales actuales.

Por ello, para no sembrar dudas, para estar seguro de que están convencidos de la importancia de estas elecciones, ¡hablemos de Europa!

Hablemos de algunos interrogantes que pueden ser puntos de partida para debates sustanciosos, por ejemplo:

– ¿La UE ha convertido a los estados en pseudosoberanos, lo que implica que se hayan convertido en pseudodemocracias?

– ¿Cuál es el modelo del proyecto, una Europa solidaria o una supeditación a la economía de mercado?

– ¿Europa se sustenta en el modelo social -estado del bienestar- y el derecho –democracia- o en las relaciones económicas?

– ¿Ha contribuido el modelo económico a generar confianza?

– ¿Ha contribuido el euro a divergir las economías nacionales?

– ¿Cuáles son las causas de la crisis europea?

– ¿Ha influido en esa crisis la falta de regulación de los mercados financieros?

– ¿Es sólo una crisis financiera?

– ¿Es una crisis de deuda soberana?

– ¿Es necesario reformar el sistema financiero?

– ¿Qué hacer con los paraísos fiscales?

– ¿Dónde está el poder, en los políticos o en los lobbies?

– ¿Cómo afrontar los problemas de: liderazgo, nacionalismos o solidaridad (la vuelta al estado hobessiano)?

– ¿Es aceptable el discurso Norte-Sur? (discurso de la incompetencia “vosotros los del sur sois los responsables de la crisis, habéis vivido por encima de vuestras posibilidades o necesidades”).

– ¿Se está por la integración de Turquía?

– ¿Qué hacer con la política euromediterránea?

– ¿Cuál puede ser el modelo de seguridad y el de la participación en crisis internacionales como las de África, Oriente Medio o Ucrania?

– ¿Cómo incentivar la ayuda al desarrollo, principalmente en África Subsahariana?

– ¿Cómo trabajar para evitar el cambio climático?

– ¿Cómo afrontar el problema de la inmigración?

– ¿Cómo crear empleo digno?

images (2)Hay que convencer a los electores de que todo lo que se decide y sucede en Europa les afecta directamente. Hay que generar confianza y motivar para que las ciudadanas y ciudadanos participen en el proyecto europeo y, por lo tanto, hay que provocar el debate de fondo, en el que se discutan las cuestiones fundamentales, en el que los candidatos argumenten claramente sus posiciones al respecto.

No queremos pensar que no quieren, que no saben o que nos consideran estúpidos.

Javier Jiménez Olmos

14 de mayo de 2014

Elecciones a la vista: ¿votaré?, votaré, ¡votaré!

GTV-EE14_LOGOCOMBI_neg_blue background_ESSe aproximan las elecciones, comienza el festival de promesas, críticas a los oponentes, paseos para saludar a los ciudadanos, inauguraciones a “bombo y platillo”, repartición de programas electorales en plazas y mercados, apariciones continuas en los medios de comunicación, declaraciones grandilocuentes; y sonrisas, apretones de manos, besos a ancianas y niños, y mucho, mucho “teatro”.images

La locura electoral, la simulación del acercamiento al pueblo que asiste a la función como mero espectador.

Algunos de esos que ahora tanto se prodigan, que parecen tan cercanos, que te ofrecen el paraíso si los votas, luego se olvidan. Como si la democracia se limitara al “circo electoral”, porque una vez elegidos se refugian en su “bunker político burocrático”, y te consideran sospechoso si intentas reclamar, protestar o, incluso, aportar soluciones. Ahora comienza la función, que acaba pronto, ¿con la impotencia de mi voto?

¿Votaré? – Votaré – ¡Votaré!

Apoyar libremente, a través del voto, a una determinada opción política es una de las condiciones necesarias para que exista una democracia. Votar es un derecho fundamental mediante el cual las personas que lo ejercen eligen a los representantes políticos que consideran más apropiados para defender sus intereses, creencias, valores y forma de entender las relaciones humanas.

images (1)Las elecciones periódicas de representantes políticos son indispensables para el buen funcionamiento de un sistema democrático de convivencia. Pero, aunque condición necesaria, no es suficiente. La democracia es más exigente. La participación ciudadana debe ser continua y rigurosa. Las ciudadanas y ciudadanos tienen el derecho y el deber de participar activamente en la política mediante la supervisión, el control, la crítica y la aportación de proyectos e ideas.

Ante las elecciones europeas del 25 de mayo serán muchas las personas que se enfrenten a la duda de acudir a votar y, caso de hacerlo, a quién dar su confianza. En estos tiempos de crisis ha aumentado la desconfianza en instituciones y representantes políticos, lo que se traduce en el desencanto y el consiguiente escaso interés por participar en procesos electorales.

¿VOTARÉ? Interrogante, seguramente, de millones de españoles y europeos ante las próximas elecciones o,

VOTARÉ, como un deber autoimpuesto, como una obligación democrática, pero con escaso entusiasmo o,

¡VOTARÉ! Con ilusión, con esperanza, convencido de la importancia de estas elecciones para el presente y futuro de Europa.

¡VOTARÉ!

– A los que sean capaces de ilusionarme con un proyecto político en el que el bienestar y la dignidad de las personas sean prioritarios sobre cualquier otro interés.

– A los que sean capaces de proporcionar un empleo digno que permita a las personas desarrollarse en todos los aspectos de la vida.

– A los que sean honestos, y se rodeen de personas honestas. A los que sean solidarios y respetuosos con los demás. A los que la ética regule todos los actos de su vida.

– A los que piensen en el futuro de la humanidad y propongan políticas respetuosas con el medioambiente.

– A los que programen una economía y un proyecto de convivencia al servicio de las personas, de todas las personas, vengan de donde vengan.

– A los que aboguen por la seguridad humana por encima de cualquier otra. Una seguridad al servicio de de las personas, de sus derechos fundamentales y de su dignidad.

– A los que nos traten como seres inteligentes y nos expongan sus programas con argumentación, documentación y asertividad.

– A los que se comprometan a dejar su puesto si no consiguen resolver los problemas que prometieron solucionar.

– A los dialogantes, los respetuosos, los que siempre estén dispuestos a negociar y llegar a acuerdos sin imposiciones.

– A los que considere con una formación humana y profesional adecuada para representarme.

¿Votaré? 

                 o votaré                                                                

                                 o ¡votaré!

images (3) Javier Jiménez Olmos

8 de mayo de 2014

FORO JÓVENES DE ARAGÓN. LA IMPORTANCIA DE LAS ELECCIONES EUROPEAS

Blw4vlMCQAAoVYOLos encuestas de opinión sitúan a los políticos en puestos bajos en la valoración de los ciudadanos. Además se constata un incremento de polarización e intolerancia en la sociedad, que incluso podría dar paso a episodios violentos como está sucediendo en algunos países europeos. Convencidos de que la democracia se sustenta en una convivencia pacífica, un grupo de jóvenes pertenecientes a diferentes grupos políticos o sociales representativos de la pluralidad aragonesa han tenido la iniciativa de crear un foro de encuentro donde sea posible debatir asuntos que afectan a la sociedad.

La Fundación “Seminario de Investigación para la Paz” de Zaragoza (SIP), considerando el interés de que se diera un diálogo inclusivo entre los jóvenes de distintas adscripciones políticas, recogió la iniciativa como parte de su tradición y aportación a la cultura de paz, y desde esta perspectiva ha contribuido al desarrollo de la idea y a la organización del foro.

BmZ2ea0IEAAQzyGSe pretende por tanto crear un foro de pensamiento y debate de jóvenes en el que se puedan presentar propuestas de cambio para mejorar la vida política y la convivencia ciudadana fuera de la confrontación partidista, dentro de un ambiente de compañerismo y respeto.

Ese foro de diálogo de futuros líderes locales, regionales y nacionales está abierto a la participación de miembros jóvenes de partidos políticos y organizaciones ciudadanas capaces de aportar ideas que contribuyan a mejorar la vida pública y la convivencia. Se busca un ambiente distendido y constructivo propicio al diálogo, que detecte puntos de encuentro sin que por ello nadie tenga que renunciar a su legítima forma de pensar.

Aunque la libertad sea básica a la hora de exponer las opiniones, se ha establecido un acuerdo sobre los rasgos de la participación. Las intervenciones deben ser:

– argumentadas
– documentadas
– respetuosas
– asertivas

Se excluyen las descalificaciones personales o cualquier forma de menoscabar la dignidad de las personas, sean o no miembros del foro. Se practicará el ejercicio del debate razonado y de la crítica positiva documentada, que nunca representará más que a la persona que lo ejerce y no al grupo a que pertenece. Todas las participaciones serán desinteresadas.

Bajo el título “Construyendo Futuro”, El Justicia de Aragón, inauguró el día 25 de noviembre de 2013 el Foro “Jóvenes de Aragón” (FOJARA).

En el Foro participan jóvenes representantes de las ramas jóvenes de los diferentes partidos políticos que presentan y debaten ponencias sobre temas políticos, sociales o económicos, tanto internacionales como nacionales autonómicos o locales.

BmZ1CkvIYAAHOsrEn el I Foro, celebrado en noviembre se presentaron y debatieron ponencias sobre: “Liderazgo en tiempos de crisis ¿qué necesitamos los jóvenes?, “¿Es necesaria la reforma de las instituciones?” y “El papel de la sociedad civil en la política”.

Esta segunda edición del foro ha estado íntegramente dedicada a “La importancia de las elecciones europeas”. En esta jornada, celebrada en la sede de la Fundación “Seminario de Investigación para la Paz de Zaragoza el día 29 de abril”, han participado como ponentes jóvenes pertenecientes a las siguientes formaciones políticas: Chobentú Aragonesista, Chunta; Ciudadanos; Compromiso con Aragón; EQUO; Jóvenes de IU; Juventudes Socialistas; PSOE; Rolde Choben, PAR; y UPyD.

Los participantes del II FORO JÓVENES DE ARAGÓN (FOJARA) manifestaron:

1º) La importancia de las elecciones del 25 de mayo para el futuro de Europa
2º) La necesidad de unas instituciones europeas al servicio de las personas
3º) El deseo que desde estas elecciones se establezca como prioridad conseguir mayores cotas de cohesión social a través de proporcionar empleo digno, muy especialmente a los jóvenes.

Por todo ello, han significado su creencia creemos en la suma importancia de la participación ciudadana a través del voto en la jornada del 25 de mayo.

El acto fue presentado por la directora de la fundación SIP, Carmen Magallón. La sesión fue inaugurada por El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente que estuvo acompañado por la Directora de Participación Ciudadana del Gobierno de Aragón, Isabel Cebrián.BmZs64TIYAAT3Ut

Los participantes presentaron ponencias sobre:
“Escenarios para una posible reforma de las instituciones”, “Europa en constante evolución”, “Aragón en Europa: Unión y desarrollo”, “Euro, disciplinador de gasto político”, “Introducción a Europa”, “Instituciones europeas: su función”, “La fiscalidad en la UE”, “Políticas de cohesión territorial” y “La Europa social”

Tras la exposición, cada representante explicó los puntos más importantes de su partido con relación a las elecciones europeas. La sesión concluyó con un debate sobre los asuntos tratados.

Javier Jiménez Olmos

30 de abril de 2014

25 DE ABRIL. CLAVELES MARCHITOS

clavelesEl 25 de abril de 1973, parte de los militares del ejército portugués se rebelaron contra la dictadura de Salazar, que había ejercido el poder desde 1929. A este golpe de estado se le denominó “revolución de los claveles”, debido a que los soldados portugueses adornaron con esas flores los cañones de sus fusiles en señal de lo pacífico y democrático de sus intenciones para derrocar al dictador.

El 11 de septiembre de 1973, un militar acabó con la vida y con el régimen de un hombre elegido democráticamente por los chilenos(1). Menos de un año después, los militares portugueses acabaron con la penúltima dictadura de la Europa Occidental. Unos años antes, durante los sesenta, los militares griegos derrocaron la democracia griega y mantuvieron durante unos pocos años la llamada dictadura de los coroneles, por ser un grupo militares de este rango los que propiciaron el golpe de estado (2).

En España, perduraba la dictadura de un militar que también se sublevo contra una república novata, que intentaba alcanzar una democracia de la que ese país nunca había disfrutado (3). En el régimen franquista la dictadura de los coroneles griegos no fue condenada sino justificada; el golpe de los militares chilenos fue aplaudido y ensalzado, casi condecorado; el de los portugueses silenciado y desprestigiado, ante el temor de contagio.

Los pocos militares españoles que se atrevieron a pronunciarse a favor de la democracia sufrieron persecución, exclusión o expulsión de las fuerzas armadas, previo consejos de guerra en condiciones de indefensión. Tardaron muchos años en recobrar su prestigio, su rango militar y su reconocimiento por parte de la España oficial.

Los militares portugueses estaban hartos de una guerra colonial absurda que costaba enormes sacrificios a todo el país y que, como casi siempre, solo beneficiaba a unos pocos. Los jóvenes militares portugueses recogieron el sentimiento del pueblo y se rebelaron pacíficamente contra un régimen que oprimía y exprimía a una gran mayoría de los lusitanos. Los capitanes de las fuerzas armadas portuguesas acabaron, sin causar una sola víctima, con una dictadura que gozaba del apoyo de potencias occidentales, como la griega, la española o la chilena.

Hoy, Portugal, como Grecia y como España, son países democráticos porque sus ciudadanas y ciudadanos pueden elegir sus gobiernos a través de procesos electorales. Sin embargo, los tres países están en una situación económica crítica. A pesar de los esfuerzos a los que se les ha sometido, con imposiciones económicas de dudosa efectividad a la vista de los datos objetivos, pretenden continuar por la senda de la convivencia pacífica en democracia.

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El 25 de abril de 1974, los militares portugueses se unieron a su pueblo y sellaron sus cañones con claveles. Prefirieron arriesgar sus vidas para defender una causa tan justa como la de la libertad y la democracia. Hoy no les dejan hablar en el Parlamento , los poderes actuales son reacios a que los que provocaron con su revolución pacífica expresen su descontento con la deriva actual de su país (4).

Pero el pueblo portugués, como el griego y el español son sufridos. Supieron aguantar años de horrendas dictaduras hasta alcanzar la democracia por métodos pacíficos. Una democracia que ahora les ha impuesto un sistema económico que no parece dar satisfacción a todos; que a la vista de informes de organizaciones nacionales e internacionales, y en contra de lo que desde medios oficiales se dice, está provocando más desempleo, más desigualdad, más pobreza, menos bienestar y menos seguridad humana.

Los claveles de la revolución portuguesa se están marchitando de no regarlos, de abonarlos con materiales tóxicos, de no dejarlos ver la luz.

Notas.-

(1) El 11 de septiembre de 1973, el general Pinochet y la mayor parte del ejército chileno provocaron un sangriento golpe de estado en Chile para derrocar al presidente Allende, que había sido elegido democráticamente por los ciudadanos chilenos. La dictadura militar duró hasta 1990.

(2) En 1967, un grupo de coroneles griegos derrocaron mediante un golpe de Estado. La dictadura militar duró hasta julio de 1974.

(3) El 18 de julio de 1936, el general Franco y la mayor parte del ejército español se sublevaron contra el gobierno la II República Española, lo que provoco una guerra civil con miles de víctimas, y un régimen dictatorial que duró  hasta la muerte del dictador en noviembre de 1975.

(4) Los capitanes que lideraron la revolución de los claveles han sido invitados a los actos conmemorativos del 40º aniversario de ese acontecimiento histórico, pero no les dejarán hablar ante el temor de que expresen su disconformidad con las políticas de los dirigentes actuales. Por ello han declinado la invitación y han organizado otro acto en que sí podrán expresarse libremente.

Javier Jiménez Olmos

25 de abril de 2014

¿CUÁL ES EL MAYOR RIESGO PARA LA UNIÓN EUROPEA?

union-europea-recibio-premio-nobel-paz-2012-mentira-sistema_1_1415337Durante siglos los pueblos de la “civilizada” Europa no han dejado de combatir entre sí. Terribles guerras, como las llamadas mundiales en el siglo pasado, han llenado las páginas de la historia del viejo continente de millones de víctimas. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, los europeos parecían haber comprendido que la paz era la única opción para un mundo más justo. Desde entonces, paso a paso, gracias al empuje y liderazgo de unos “visionarios”, Europa emprendió el camino de la construcción de una convivencia de respeto y cooperación. El camino no ha sido fácil: desde la guerra fría, con la división en bloques antagónicos, hasta la guerra secesionista de Yugoslavia, Europa ha tenido que salvar obstáculos y prejuicios hasta llegar a un estadio de relaciones pacíficas. El reconocimiento a esta labor de construcción de un mundo mejor a través de la libertad, la democracia, el respeto a los derechos humanos y el bienestar de los ciudadanos fue recompensado con la concesión del Premio Nobel de la Paz en el año 2012 a la Unión Europea.

Desde el comienzo de la creación de esta identidad europea, al finalizar la última guerra mundial, jamás el viejo continente había gozado de una época de tanto bienestar, libertad y seguridad. Cuando se comienza la andadura para esta creación supranacional, Europa estaba destrozada moral y económicamente por el desastre de la guerra. Estaba dividida entre vencedores y vencidos con las consecuencias emotivas que ello conlleva, con los rencores acumulados por años de sufrimiento, millones de muertos y heridos en ambos bandos, millones de hogares y familias destrozadas. Países enteros arrasados, ciudades en ruinas por la artillería y las bombas, gran parte de la industria destruida.

A todo este desastre hubo que añadir la inmediatamente posterior lucha que mantuvieron las dos potencias hegemónicas del momento, Estados Unidos y la Unión Soviética, que separaron a los europeos en dos bandos enfrentados por ideologías opuestas que, en realidad, solo eran la máscara para ocultar los verdaderos intereses económicos y estratégicos sobre sus respectivas zonas de influencia.

Cuando comienza el proceso de construcción de una Europa en paz solo unos pocos países disfrutaban de regímenes democráticos. Alemania e Italia, como perdedores principales de la guerra, eran naciones tuteladas. Los países de la esfera soviética vivían sometidos a los dictados de Kremlin y las disidencias aplastadas sin piedad. Fueron los países democráticos Francia, el Reino Unido y los países del Benelux los que tomaron la iniciativa. No cabe duda que los Estados Unidos, sin entrar en prejuicios sobre sus intereses, también contribuyeron a esta iniciativa de promover la paz a través de las buenas relaciones económicas y culturales.

L1340187015_0a Unión Europea, estadio final de este proceso integrador, ha conseguido unos niveles de vida a la cabeza mundial. En 2013, su renta media per cápita era de 24.800 euros y aunque existe una gran desigualdad entre unos países y otros (por ejemplo, Países Bajos la tenía de 32.500 euros, mientras que Bulgaria tan solo de 10.000). Es la primera potencia mundial económica mundial, tiene la esperanza de vida más alta y también el mayor índice de desarrollo humano. Y aunque falta mucho por hacer, a pesar de la gran crisis económica que le afecta, su situación socioeconómica relativa es inmejorable con relación a otras zonas del mundo.

Europa, sin embargo, envejece, y es algo que a medio y largo plazo puede ser decisivo para un futuro de prosperidad y en paz. Hace poco más de 50 años, hacia 1950, uno de cada cuatro habitantes del planeta era europeo; hoy en día solo uno de cada diez y la tendencia es a disminuir. Es algo de lo que siempre se habla pero a lo que no se le concede la importancia prioritaria que debiera. La demografía, la política demográfica es un asunto de primordial importancia estratégica a la que se le relega por otros más inmediatos. Una Europa envejecida será vulnerable en la economía, en el desarrollo y en la seguridad y su verá su libertad reducida por su dependencia exterior.

Europa es también energéticamente dependiente. Su bienestar, su forma de vida, está condicionado por los recursos naturales, gas y petróleo, que no tiene otro remedio que importar porque carece de ellos. Rusia, que es también Europa, aunque no pertenece a la Unión Europea, es el principal suministrador, proporciona el 30 por ciento del petróleo y gas que consume la Unión. Noruega, también europeo pero no de la Unión Europea, es el siguiente suministrador, 13 y 20 por ciento de petróleo y gas respectivamente. Por eso debe ser también una prioridad la relación con estos dos países.

Pero es, sin duda la crisis económica lo que más está afectando al presente de esta “joven” Unión Europea. Se ha dicho que prosperidad, seguridad y libertad son los componentes esenciales de esta construcción europea. La crisis parece estar afectándolo todo. El desempleo, la creciente desigualdad, la escasez de recursos afecta a la prosperidad. Cuando el bienestar desaparece es más difícil la convivencia, la sociedad se polariza y aparecen los movimientos o líderes “salvadores”. La violencia tiene grandes posibilidades de renacer y, por tanto, la seguridad y la libertad se resienten.

No es ciencia-ficción, es actualidad, no hay nada más que revisar resultados electorales recientes de algunos Estados europeos para darse cuenta del crecimiento de los grupos totalitarios. La contestación social en casi todos los países que sufren la crisis es evidente y los incidentes con violencia aumentan de una manera peligrosa. No conviene olvidar que una vez se entra en la escalada de la violencia es complicado detenerla.

El premio Nobel de la Paz, es un reconocimiento a una trayectoria, pero es también un toque de atención para el futuro, un aviso a ciudadanos y dirigentes, a la sociedad oficial y la civil, a la opinión pública y a la publicada de que la paz hay que trabajarla a diario y que sin justicia social es imposible esa paz.

Paises-de-Union-EuropeaNo conviene olvidar el camino que se inició con la firma del tratado de Bruselas en 1948 en una situación más complicada y de crisis mayor que la que ahora tiene Europa. El Premio Nobel de la Paz es la recompensa al esfuerzo de convivencia pacífica de Europa que se materializa en 1951 con la Firma del Tratado de París, por el que se crea la Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA). Una unión económica para compartir estas materias primas, carbón y acero, tan importantes para la industria civil y militar de entonces, y que eran causas de luchas fratricidas. Europa se construye desde la economía porque se piensa que es el desarrollo lo que más contribuye a la paz de los pueblos.

Pero también se construye una Europa democrática, una de las exigencias para pertenecer a ese selecto club es ser Estado democrático. Así algunos países quedaron fuera en un principio, lo que no dejó de ser un castigo más para sus ciudadanos que para los dictadores que los sometían, (España fue el caso paradigmático al respecto). Y también se edificaba una Europa segura. El concepto liberal de que los países democráticos con intereses económicos comunes no guerrean entre sí estaba dando resultado.

Aunque media Europa se construía prospera, libre y segura, la amenaza del comunismo se percibía cercana. La otra media estaba bajo el imperio soviético y la seguridad exterior, la defensa de su territorio. Por eso había que buscar el paraguas defensivo norteamericano y por eso se firmo el Tratado del Atlántico Norte en 1949 que dio lugar a la OTAN. La defensa de la Europa “democrática” estaba asegurada y se podía proseguir por el camino de la prosperidad y la libertad.

bandera otan ueNo obstante, los europeos querían tener su propia defensa para no depender totalmente de las capacidades norteamericanas y sus intereses. La Unión Europea Occidental (UEO) trató de paliar este defecto, aunque nunca lo consiguiera de una manera efectiva, bien por los desacuerdos entre los europeos, bien por la predominancia de la OTAN liderada por los norteamericanos que eran capaces de imponer sus prioridades a través de su inmenso poderío militar.

En 1957 se firma el Tratado de Roma, con el que nace la Comunidad Económica Europea. Sin duda, Europa quería ser una identidad sobre la base de una prospera economía común. La defensa estaba asegurada, la libertad en continuo progreso; interesaba, por tanto, el crecimiento económico con la idea de que son las relaciones económicas las que crean una identidad común. El tiempo se encargará de confirmar si esa concepción ideológica es acertada ahora que parece tambalearse cuando la crisis económica aflora.

En esa creencia de que la economía es el principal factor integrador se llega al Tratado de Maastricht, donde se acuerda la instauración de una moneda única, el euro, cuya puesta en funcionamiento ha significado tanto para la economía europea, y que también tantos sacrificios han supuesto para algunos de sus ciudadanos, por las políticas económicas que han implicado su implantación. Europa ha evolucionado definitivamente por el camino de la economía como prioridad.

Pero al mismo tiempo que esa Europa se preocupaba de los asuntos económicos en los Balcanes se comenzaba el proceso desintegrador contrario a las corrientes globalizadoras del momento. Los nacionalismos escondidos durante la etapa yugoslava del General Tito revivían con la peor de sus caras: el nacionalismo étnico-religioso. Miles de muertos, consecuencia de una guerra civil en el corazón de Europa, a las mismas puertas de la prosperidad, la libertad y la seguridad.

Los países europeos asistían incompetentes o impotentes para solucionar esta nueva guerra en los Balcanes. Mientras se disfrutaba de los Juegos Olímpico de Barcelona en esa región europea se mataban los que hasta hacía poco habían también disfrutado de una paz sin precedentes. Los Europeos de Maastricht se daban cuenta de que había que prestar más atención a la seguridad, de que no podían dejar siempre en manos de los Estados Unidos y, por ende, la OTAN estos asuntos de la convivencia pacífica, de la seguridad.

Europa se había convertido en un “gigante económico, un enano político y un gusano militar”. Incapaz de crear un frente político común para resolver la terrible guerra balcánica, con disidencias tan importantes como el pronto reconocimiento por parte de Alemania de las independencias unilaterales de Eslovenia y Croacia. Tan débil militarmente como para delegar en la OTAN una misión de pacificación que le correspondía exclusivamente a Europa.

images (2)El conflicto de los Balcanes despierta a los europeos sobre los asuntos de seguridad que les afectan. Los consejos europeos de Colonia y Helsinki de 1999 ponen en marcha la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD) materializada en las misiones Petersberg (nombre de la ciudad sueca donde se acordaron). La Unión Europea decide intervenir en materia de seguridad en determinados tipos de misiones acuñadas bajo ese nombre de Petersberg: humanitarias, de rescate, de mantenimiento de la paz, de gestión de crisis y de restablecimiento de la paz.

En el año 2003, durante el Consejo Europeo de Bruselas se acuerda y refrenda una estrategia europea de seguridad para no depender de la OTAN y de la política se seguridad norteamericana. Conviene recordar que en aquel año la disensión transatlántica era evidente a causa de la invasión de Irak por parte de estado Unidos y Gran Bretaña. Los europeos quería distanciarse en materia de seguridad de los dictados de sus aliados norteamericanos, aunque también había grandes desacuerdos entre los países europeos (los gobiernos de Francia y Alemania no apoyaron a Estados Unidos en la invasión de Irak, mientras sí lo hicieron los Italia y España entre otros).

Desde ese año la Unión Europea ha realizado veinticuatro operaciones de las consideras de Petersberg, siete ellas exclusivamente de carácter militar, dieciséis civiles y una cívico militar. Sin embargo, no puede considerase que la Unión Europea practique una Política Exterior y de Defensa Común (PEDC) como debiera. Las divergencias entre sus miembros han sido patentes en crisis y conflictos como en, los Grandes Lagos, Irak y Kosovo o más recientemente en Libia, donde o bien por escasez de recursos para poder desplegar una fuerza capaz de atajar el conflicto, como en el primer caso, o porque los intereses políticos o económicos eran divergentes como en los otros.

La Unión Europea ha navegado en un mar de dudas con las consiguientes indecisiones que le han llevado a relegar a segundo término la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y su dependiente Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD), y no parece que el cambio nominal de esta última a Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) adoptada con el nuevo Tratado de Lisboa en 2009 vaya a solucionar gran cosa, excepto significar que la sustitución en las siglas de la E por la C –europea por común- sea una buena declaración de intenciones de desarrollar un verdadero proyecto común de defensa.

imagesEn materia de seguridad el Tratado de Lisboa aporta la gran novedad de la inclusión entre la misiones Petersberg de la lucha contra el terrorismo, así como una cláusula de defensa colectiva de solidaridad y de asistencia mutua en caso de conflictos o catástrofes. Con este último tratado también se intenta salvar el obstáculo para ciertas operaciones que suponía la oposición o abstención, para lo que aprueba la “abstención constructiva”, lo que significa no oponerse aunque no se participe.

La Unión Europea, diferencia de la OTAN, carece de un líder indiscutible, algo que democráticamente es bienvenido pero que en la práctica se traduce en una continua “pelea” por ejercer el liderazgo. El triunvirato Alemania, Francia y Reino Unido no cesan en su discusión, y aunque el Reino Unido en cierto modo se distancia en la decisiones económicas (hay que recordar que no está dentro de la zona euro), las otras dos potencias mantiene un continuo pulso por el ejercicio del mando.

La Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) tiene graves deficiencias como se ha demostrado, en su incapacidad para mediar en el conflicto árabe-israelí, en la escasa presencia en la solución de la guerra civil en Siria, en su tibieza u olvido a la hora de apoyar intervenciones humanitarias en África Subsahariana, o a la hora de decidir sobre la candidatura de Turquía, como ejemplos más significativos. La crisis en Ucrania y la anexión rusa de Crimea, han puesto de manifiesto que la Unión Europea carece de fortaleza para negociar en plano de igualdad con Rusia, que está ganando la partida ante la tibieza europea.

Pero sin duda el mayor desafío, el mayor riesgo para esta Unión Europea del premio Nobel de la Paz está de puertas adentro. La crisis económica está deteriorando severamente el estado de bienestar que se había conseguido con unas políticas dirigidas a fortalecer la seguridad de las personas, esa seguridad humana que está por encima de los Estados, de las fronteras y de los mercados. Es la seguridad que proporciona a los individuos una justicia social mediante la cual pueden disfrutar de una vida digna en la que se respetan los derechos humanos, y donde la igualdad de oportunidades permite lograr unos niveles aceptables de igualdad social.

mapa_ultraderecha--644x362La crisis está despertando algunos fantasmas enterrados después de los muchos años transcurridos desde el final de la II Guerra Mundial. Aparecen “salvadores populistas”, se incrementan los representantes de partidos de corte totalitario, revive el fenómeno secesionista. Es la prueba de que una identidad no se construye solo en base de medidas económicas. El proceso identitario es más complicado, es un elaborado trabajo de educación sobre la diversidad, sobre los puntos de encuentro de la historia común, más que con los desencuentros.

Europa ha trabajado para el progreso, la libertad y la seguridad, y lo ha hecho por métodos pacíficos. El camino hacia delante por recorrer es todavía muy importante, pero hay que estar atentos para que no se invierta el sentido. Hay algunos síntomas preocupantes a los que se debe prestar atención, de modo que la Academia Sueca y la sociedad civil no se tengan que arrepentir de la concesión del premio Nobel de la Paz. La paz es un camino de largo recorrido, de paciencia, de respeto, de tolerancia, de diálogo. El camino inverso desgraciadamente es más fácil.

Javier Jiménez Olmos

29 de marzo de 2014